«En los años 80 mi padre dejó de pintar ojos en las caras, decía: ?Para lo que hay que ver?»

Bea Abelairas
Bea abelairas FERROL / LA VOZ

FERROL CIUDAD

cesar toimil

La hija de los artistas José González Collado y Josefina Pena regresa a Ferrol para abrir una exposición con obras de ambos

23 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Lili González-Collado Pena vive en Zaragoza, donde trabaja en un museo como restauradora. Es la segunda de las tres hijas del pintor ferrolano José González Collado y regresa cada vez que puede a una ciudad que dejó cuando tenía seis años. «Yo soy la única que nací aquí en Ferrol», cuenta minutos después de abrir una exposición con obras de su padre y de su madre, una ceramista que ella considera que en la época actual sería mucho más reconocida. «Era muy buena, pero la época, las cargas familiares y de educación ensombrecieron su obra», explica mientras acaricia una de las piezas de Josefina Pena que se pueden ver y comprar en la galería Platas. Es una de sus favoritas: un humano con forma redonda de tan plegado que está sobre sí mismo y que se titula Soñando.

La escultura está bajo uno de los cuadros del padre de Lili, que retrata a un gaitero: «En un determinado momento, creo que en los años 80, mi padre dejó de pintar ojos en las caras de los cuadros, decía: ‘Para lo que hay que ver' y desde entonces los personajes tienen la frente más amplia», cuenta señalando ejemplos en los que apunta que hay muchos protagonistas del mar vestidos con vistosas camisetas de rayas. Las obras de esta muestra son parte del legado que los Collado-Pena han dejado a sus tres hijas y Lili ha viajado a Ferrol solo para componer la muestra donde las mujeres tienen un espacio especial, más íntimo.

«Hay cuadros de todas las épocas y con todas las técnicas, acuarela, óleo o dibujo, como siempre Ferrol y la ría están muy presentes», dice. Lili recuerda a sus padres siempre trabajando en talleres diferentes para su arte: cuándo él podía se escapaba al exterior, a pintar en plena naturaleza.