Los vertidos incontrolados de todo tipo de residuos proliferan en Ferrol

ANA F. CUBA FERROL / LA VOZ

FERROL CIUDAD

El tecor Urogallo y la Federación Provincial de Caza limpiarán algunos puntos ante la inacción de las Administraciones, que también denuncia el Club de Montaña

20 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Escombros de obras (cada vez más, por el bum de las reformas originado con la pandemia), desechos de talleres mecánicos o cristalerías, neumáticos, enseres, electrodomésticos, hierros, latas, plásticos... Varios colectivos denuncian la proliferación de vertidos incontrolados de todo tipo de residuos por los montes del municipio de Ferrol y, en varios casos, en áreas periurbanas e incluso en zonas muy próximas a las viviendas. Alertan del impacto para el medio ambiente y para la salud de personas y animales, al tratarse de basureros que ocupan caminos forestales, sendas, pistas de zonas de concentración parcelaria o laderas por las que acaban deslizándose hacia los cauces fluviales.

Francisco Santiago, representante de la Federación Provincial de Caza de A Coruña, advierte del aumento de los vertidos de uralita. «Hay muchísima, sobre todo desde que se instauró la obligación de que la retire una empresa especializada. Gente que se dedica a hacer obras pequeñas la tira al monte», señala. La legislación establece que solo pueden manipular el fibrocemento firmas inscritas en el Registro de empresas con riesgo por amianto, por el peligro que implica la exposición al asbesto.

La Consellería de Medio Ambiente dio por finalizado el sellado del basurero de Mougá, de 93.000 metros cuadrados, a principios de 2004. Ahora, poco antes de llegar a este espacio, se apilan toneladas de basura. Muchos vertederos ilegales se encuentran en terrenos privados, pero pocos se denuncian. Mandiá, Chamorro, Doniños, Brión, A Bailadora, A Pedreira, Catabois o Leixa son algunos de los puntos donde se depositan desechos sin control. «Hay hierros, azulejos y cristales rotos en caminos transitados por viandantes y por ciclistas», recalca Santiago. Víctor García, presidente del tecor (equivalente al antiguo coto de caza) Urogallo, no entiende «por qué no toma medidas el Ayuntamiento de Ferrol». Según los datos de 2016, el Concello retira unas cien toneladas de basura vertida de manera ilegal cada año. Pero los desechos siguen amontonándose. «Esto no tiene nombre, es vergonzoso. Sería facilísimo coger a los autores, con una simple cámara con sensor de movimiento», plantea Víctor Lueiro, vicepresidente de Urogallo. Explica que, en muchos casos, resultaría muy sencillo identificar a los infractores: «¡En Mandiá había hasta matrículas de coches de un taller!». Otras veces aparecen facturas y correspondencia en la que figuran datos personales.