El fantasma de las muertes en soledad en Ferrolterra

FERROL CIUDAD

Traslado del cadáver de un hombre que llevaba varias semanas muerto en su casa de la parroquia naronesa de Sedes
Traslado del cadáver de un hombre que llevaba varias semanas muerto en su casa de la parroquia naronesa de Sedes C.L.

Desde principios de agosto se descubrieron en el área de Ferrol los cuerpos de siete personas que llevaban entre diez días y varios meses fallecidas

22 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El hallazgo durante las últimas jornadas de dos cadáveres en avanzado estado de descomposición, uno localizado en una chabola de Moeche y otro en un piso de la carretera de Castilla, viene a sumarse al ya largo listado de muertes en soledad que tardaron semanas o meses en ser descubiertas en la comarca de Ferrolterra este año, una tendencia que se ha incrementado de forma alarmante respecto a períodos anteriores.

¿Cómo ha sido la evolución de estos casos en el transcurso de los últimos años?

Desde septiembre del año pasado en la zona de Ferrol se registraron algo más de 120 de las llamadas «muertes judiciales», que son las que se suelen producir en los domicilios sin que el desencadenante sea una enfermedad diagnosticada y el médico no puede certificar la causa de la defunción. De ese montante, algo más del 30 % corresponden a personas cuyos cadáveres tardaron más de un día en ser descubiertos. El año pasado, coincidiendo con los confinamientos y las medidas más restrictivas de la pandemia del covid, apenas hubo casos de este tipo, porque, según la información recogida al respecto, la gente se preocupó más por la situación de los familiares que viven solos. Y en el período de dos años comprendido entre enero del 2017 y comienzos del 2019, el número de cadáveres descubiertos en avanzado estado de descomposición había rondado la treintena, menos de los que aparecieron en solo los últimos doce meses.

¿Cuáles fueron los casos más reseñables en los últimos meses?

A lo largo de este año hubo varios casos que conmocionaron a la población. El 14 de enero se descubrió el cadáver de una vecina de Freixeiro, en Narón, de 59 años y con síndrome de Diógenes. Tras la alerta de los servicios sociales del Concello, que llevaban tiempo sin verla, la escena con la que se encontró la Policía al entrar en la vivienda era «espeluznante», porque sorprendieron a uno de los perros de la casa comiendo el cuerpo de la mujer, al que ya le faltaba parte de la cabeza y de un brazo. El día 10 de marzo se descubrió el cadáver ya momificado de otra mujer, también de 59 años, en su vivienda de la avenida de O Seixo, en Mugardos. En este caso, se estimó que podría llevar muerta alrededor de dos años y el hallazgo se produjo a raíz de las pesquisas de la Policía Local para tratar de contactar con la propietaria de un coche que había sido retirado con la grúa a causa de unas obras en octubre del 2018 y nadie se había interesado por él.