La producción de arándanos se va extendiendo por Ferrolterra, con pequeñas plantaciones

A. F. C. AS PONTES / LA VOZ

FERROL CIUDAD

El pontés Xosé María López recolecta unos 500 kilos al año

22 jul 2021 . Actualizado a las 09:26 h.

La producción de arándanos se va extendiendo, poco a poco, por la comarca, con pequeñas plantaciones. En el municipio pontés hay al menos tres. Xosé María López (As Pontes, 41 años), documentalista y responsable de la empresa de gestión cultural Cultureume, empezó en 2014 en un terreno de sus abuelos, junto al río Chamoselo. «Plantei 200 pés, ata o cuarto ou o quinto ano non tiven produción e agora saco uns 500 quilos cada ano, no mes de xullo», explica. Desde hace días madruga para recolectar los arándanos, que vende en fresco, en As Pontes y alrededores, a través de fruterías o tiendas de productos delicatesen y ecológicos, como Mercado da Terra (Ferrol), o directamente a particulares. En el café-heladería Bico de Xeado de Pontedeume sirven una copa de nata con sus arándanos.

López se ocupa del mantenimiento de la finca, la poda, la recolección y la distribución de la fruta, en tarrinas de 250 gramos que vende a tres euros. Atiende los pedidos que recibe a través de Facebook (https://www.facebook.com/retrobator2000) o del WhatsApp (en el 698 148 890). De momento no se plantea ampliar la parcela. «O problema é a comercialización porque o arando é moi perecedoiro, nunha semana pérdese se non o comes ou o transformas, e require conservación en frío. É unha produción moi estacional, un mes e nada máis». señala. Cultiva la variedad bluecrop y no descarta plantar pies de otra más tardía.

Este productor constata la demanda creciente de arándanos, por sus propiedades y su valor nutricional. Con parte del excedente prepara mermeladas y experimenta con la elaboración de vino. «Intenteino, con Antonio Díaz [hostelero eumés], pero non o conseguimos porque ten moi baixa concentración de azucres e non acadamos o grao de alcohol dun viño», cuenta. Seguirá probando. Del sector sabía lo aprendido en un ciclo de gestión de recursos naturales y paisajísticos que cursó hace dos décadas y, sobre todo, lo que había visto siempre, a través de la experiencia de sus padres y sus abuelos «coa horta de toda a vida».