La Xunta mueve al fin ficha para impulsar la eólica marina en Galicia

Beatriz García Couce
Beatriz Couce FERROL

FERROL CIUDAD

Aerogeneador y subestación eléctrica de un parque de eólica marina de Iberdrola
Aerogeneador y subestación eléctrica de un parque de eólica marina de Iberdrola A

Los populares crearán un observatorio con todas las partes implicadas

07 may 2021 . Actualizado a las 00:34 h.

Después de varios años en los que organizaciones empresariales como Asime, sindicales como la Federación de Industria de CC.OO. e institucionales como el Concello de Ferrol reclamasen a la Xunta que abanderase de forma decidida el desarrollo de la energía eólica marina, el Gobierno gallego mueve al fin ficha. Y lo hace lanzando un claro mensaje de búsqueda de acuerdo entre todas las partes implicadas, es decir, la industria energética, la pesca y el medio ambiente.

En Galicia, en el año 2009 se aprobó por unanimidad en el Parlamento gallego un rechazo unánime a que se instalasen parques marinos en las costas de la comunidad, aunque entonces no se había desarrollado la tecnología flotante, que es la que necesariamente se tendrá que utilizar hoy en día, y que permite alejar las granjas de la línea terrestre. Por ello, no es de extrañar que los populares —pese a que ostentan mayoría absoluta en O Hórreo— se hayan decidido a presentar una proposición no de ley, mediante la cual instan a la Xunta a constituir un observatorio con el fin de desarrollar esta industria en la comunidad.

Previamente a la presentación de esta iniciativa —que será defendida por Miguel Tellado, responsable del área de Industria del PP y la portavoz de Mar, Teresa Egerique—, ambos mantuvieron un encuentro con los conselleiros de Economía y Mar, Francisco Conde y Rosa Quintana, respectivamente. Según los populares, «a proposta de posta en marcha deste observatorio nace coa idea de poder analizar as oportunidades e impacto que podería orixinar a implantación de parques eólicos offshore nas costas galegas a partir de estudos ambientais e socioeconómicos específicos e do diálogo con entidades nacionais, europeas e internacionais vinculadas a esta actividade». De este modo, se sentarán las bases para un desarrollo «desde o respecto, o equilibrio e a compatibilidade coas actividades pesqueiras e a preservación do ecosistema mariño».

Los populares, que hasta ahora se han mostrado muy cautelosos sobre esta industria en la comunidad, entre otros motivos por el elevado peso del sector pesquero en la comunidad, hacen ahora suya la Estrategia de Crecimiento Azul adoptada por la Unión Europea en el 2012, que respalda el crecimiento de la producción energética con el viento en alta mar. Recuerdan así que, en el 2030, la capacidad de instalación anual de la eólica marina podría superar a la terrestre y se calcula que suministrará el 14 % de la demanda de electricidad en la Unión Europea.

«A proposición non de lei parte da premisa de que a planificación espacial dos usos e aproveitamentos e a importante dimensión das actividades marítimo-pesqueiras na costa galega fan recomendable e necesaria unha compatibilidade das mesmas con estas novas propostas produtivas buscando, mesmo, a xeración de sinerxias», reseñan desde el grupo parlamentario. Al mismo tiempo, inciden en que primará «un proceso de diálogo temperá e de consulta a todas as partes implicadas, na busca do máximo consenso e da achega de coñecementos».

Macroproyecto de Iberdrola

Galicia es una de las tres comunidades en las que Iberdrola, la principal compañía del sector —que cuenta con parques en funcionamiento en Reino Unido y Alemania, aunque proyecta varios en otros países— sopesa realizar una macroinversión para poner en marcha una granja flotante. Ha lanzado un proyecto, en el que invertirá mil millones de euros, para crear un parque de 300 megavatios y que podría movilizar 2.800 empleos.

La «pata» del Pacto por Ferrol que está aguas adentro

Además de ser, junto con Canarias, la zona del país con una mejor calidad del viento, la costa ferrolana cuenta con uno de los pilares de la cadena de valor industrial de la eólica marina del país: la alianza sellada por Navantia y la asturiana Windar Renovables en el astillero de Fene, en donde se fabrican estructuras fijas y flotantes para parques eólicos de distintos países europeos. Alrededor de esta actividad también han ido cobrando importancia empresas subcontratistas sin las que esta unión temporal de empresas (ute) no hubiera podido transformarse en un referente a nivel internacional. Según los cálculos que maneja Asime -impulsor desde hace varios años del Galician Offshore Energy Group- en torno a este mercado pueden sostenerse 12.000 puestos de trabajo en la próxima década. Por ello, en la comarca ferrolana existe unanimidad con respecto a que este es un vector de crecimiento económico, generación de riqueza y empleo en el que ya está posicionado y aspira a crecer más.

Y es que Ferrolterra no anda precisamente sobrada de oportunidades industriales, y mucho menos ahora, aquejada por la falta inmediata de carga de trabajo en Navantia Ferrol y por el cierre de la térmica de As Pontes.

De ahí que, una semana después de que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, abogase por la firma de un Pacto de Estado por Ferrol, para reactivar su economía, se vislumbre claramente que una de las patas sobre la que tendría que descansar ese acuerdo político y social se encuentre aguas adentro: en el sector naval y en la eólica marina.

Además de los astilleros, Ferrol cuenta con un puerto exterior en el que ya se han llevado a cabo maniobras de ensamblaje de los aerogeneradores en las estructuras que los soportarán, una vía de actividad que los expertos consideran imprescindible ante el más que previsible crecimiento del sector a nivel nacional e internacional.

Navantia y Windar han desarrollado parte de la cadena logística, pero aún hay otras actividades indispensables para la materialización de los parques, sin explorar. El Concello ferrolano defiende la creación de un hub de eólica marina en la urbe, proyecto que presentó a Francisco Conde esta misma semana.