Odisea de una familia malagueña que quiere mudarse a su nueva vivienda en Ferrol

FERROL CIUDAD

Lleva un año y medio esperando la conexión eléctrica a la casa que compró en Serantellos

09 abr 2021 . Actualizado a las 14:59 h.

Durante un viaje de vacaciones conocieron Ferrol y se enamoraron de la ciudad hasta el punto de que decidieron dar un giro a sus vidas y dejar Marbella para trasladarse aquí. Hace tres años, Celia W. Torres, su madre y el compañero de esta última, compraron una casa en Serantellos, que en realidad son dos, rehabilitaron la más pequeña con la intención de mudarse ya, pero se toparon con el problema de que la vivienda no tenía conexión eléctrica, porque, según indican, había estado enganchada de forma ilegal al tendido.

Después de varias gestiones se les informó que tendría que renovar el cableado de la vivienda y solicitar un alta nueva, porque la casa ni siquiera tenía el Código Universal de Punto de Suministro, y así lo hicieron, con lo que el tema quedó zanjado en noviembre del 2019. «Nos dijeron que, tras tramitar el alta, se nos conectaría la electricidad en dos meses, por lo que compramos cocina y algunos muebles más para poder venir a vivir a Ferrol en cuanto estuviera conectada», explica Celia. Y añade que, ante ese anuncio, dejaron sus trabajos y prepararon su casa de Marbella para alquilarla, pero transcurridos los dos meses, en Naturgy les comunicaron que estaban a la espera de que el Concello les diese licencia de obra para hacer la acometida subterránea.

«Seguimos llamando mes a mes al Ayuntamiento y nos decían que estaban esperando el permiso de este y del otro. Llegó el covid, esperamos a que pasase el confinamiento y volvimos a la carga. Un mes después en el Ayuntamiento me dicen que Naturgy no hizo el pago por los permisos. Al mes siguiente la compañía eléctrica nos informa por correo que ya tienen la licencia y que la obra se ejecutará en breve». Con la sospecha de que podía haber nuevos retrasos, comenzaron a buscar trabajo por la zona y a Celia y a su madre las contrataron en Ribadeo, por lo que la familia se trasladó a Galicia en junio del 2020 y su peor presagio se cumplió, por lo que desde entonces están pagando el alquiler de una vivienda. En septiembre les comunicaron que había un fallo en la obra de la casa, que el constructor corrigió, pero la electricidad sigue sin llegar, cuando hay un poste del tendido a cada lado de la casa.

Mientras tanto, a Celia y a su madre se les acabaron los contratos de trabajo y el compañero de la madre encontró empleo en Meira, por lo que se trasladaron a esa localidad, y siempre pagando alquileres. Por si esto fuera poco, cuando terminó el confinamiento perimetral acudieron a la casa de Serantellos y se encontraron con otras dos desagradables sorpresas: la humedad que se acumuló en la vivienda por falta de ventilación provocó que se cayeran algunos muebles de la cocina, pero además los ladrones realizaron un butrón por debajo de las escaleras y se llevaron varios efectos, además de destrozar la ducha.

«Estamos realmente desesperados y no entendemos el por qué de tanta demora, sin que ningún responsable de Naturgy contacte con nosotros para darnos una explicación», manifiesta Celia.

Desde la distribuidora Naturgy informaron ayer a este medio que el expediente es de noviembre del 2019 y que, al ser una conducción subterránea, hubo que tramitar licencias que se obtuvieron en agosto del 2020. Añaden que en septiembre le comunicaron al cliente diversas anomalías en sus instalaciones de enlace y que, una vez subsanadas, la obra comenzaría a la semana siguiente. Los propietarios de la vivienda aseguran que ya están subsanadas desde el año pasado y desde Naturgy se informó a La Voz que hoy, viernes, enviarán una cuadrilla a la zona para comprobarlo y, si es así, acometer las obras de la conexión eléctrica.