La comarca de Ferrol exige al Gobierno central y la Xunta que reindustrialicen la zona con fondos de la UE

Beatriz García Couce
Beatriz Couce FERROL

FERROL CIUDAD

Jose Pardo

Miles de personas participaron en la manifestación convocada en el marco de una jornada de paro general

10 mar 2021 . Actualizado a las 22:00 h.

Navantia Ferrol está a punto de quedarse sin trabajo y enfila un año y medio en dique seco. Sus auxiliares despiden ya a decenas de trabajadores. La fábrica de palas de Siemens Gamesa en As Somozas acaba de echar el cierre y de destruir 215 empleos. La central de carbón de Endesa en As Pontes prevé desenchufarse definitivamente el 1 de julio, y la incertidumbre se cierne sobre algunos de sus colectivos vinculados. La fábrica de hilados de Neda Galicia Textil acaba de mermar su plantilla, y se suma a un largo etcétera de plantas con ajustes. Es la tormenta perfecta que da una nueva vuelta de tuerca a las comarcas de Ferrolterra, Eume y Ortegal, que ayer secundaron una huelga general, convocada por UGT, CIG y CC.OO., incidiendo con el Día da Clase Obreira Galega.

Los dirigentes autonómicos de los sindicatos y también de todos los partidos políticos asistieron a la manifestación que partió a las doce de la mañana del polígono de A Gándara y finalizó en Porta Nova, que estuvo respaldada por los alcaldes de los 20 municipios de la zona, del PSOE, PP, BNG y Terra Galega. Abundaron los mensajes sobre el declive industrial de las tres comarcas, pero también una demanda unánime a las administraciones, fundamentalmente al Gobierno central y al autonómico, para que concreten proyectos empresariales que ayuden a la reindustrialización de la zona amparados con los fondos de recuperación de la Unión Europea.

«Facemos un chamado urxente ante a situación de decadencia pola que estamos pasando, pero tamén creemos que podemos virar a crise en oportunidades», afirmó Santiago Díaz, secretario comarcal de CC.OO., en un acto celebrado a escasos metros en donde, hace 49 años, la policía franquista reprimió a tiros una manifestación de trabajadores de Bazán en demanda de mejoras laborales y en donde murieron Amador Rey y Daniel Niebla.

«Cómo é posible que sepamos os proxectos que hai para outras zonas e nin un só para as nosas comarcas?», se preguntó el máximo portavoz comarcal de la CIG, Manel Grandal.

«Estamos esquencidos polos Gobernos central e autonómico», afirmó Tony Díaz, secretario de UGT, quien también reclamó soluciones desde el ámbito de las infraestructuras.

La oportunidad que ofrecen los fondos de recuperación económica de la UE para intentar paliar los efectos de la pandemia, con 70.000 millones de euros para España, es un tren al que los portavoces de los trabajadores de la zona y las organizaciones políticas quieren subirse, y de ahí que demanden inversiones con nombres y apellidos, como se está actuando ya en otras zonas del país.

«A Ferrol afúndeno»

La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, fue muy crítica con la situación industrial que padecen los concellos de las tres comarcas. «Ferrol non se funde, a Ferrol afúndeno as políticas lesivas do PP e do PSOE ao longo de décadas», afirmó, al mismo tiempo que instó a los Gobiernos central y autonómico a «dar respostas apostando pola diversificación industrial».

«A comarca de Ferrolterra necesita investimentos, capacidade de xerar emprego e futuro», dijo Gonzalo Caballero, secretario de los socialistas gallegos, quien reclamó la unión de administraciones y sociedad civil en un «plan de futuro para Ferrolterra». Además, reclamó «toda a vontade de investimento» para la zona.