Infraestructuras marisqueras al ralentí por la escasez de producto en la ría de Ferrol

Manuel Arroyo Alves
M. Arroyo FERROL / LA VOZ

FERROL CIUDAD

ANGEL MANSO

La actividad del sector sigue en picado y a la espera de una mesa de trabajo para una respuesta integral a la problemática

21 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La menguante producción de la ría de Ferrol atenaza al sector marisquero local. En mínimos históricos cerró el 2020 y la situación no tiene visos de revertirse a corto plazo. ¿Las causas? «Unha cousa é a calidade das augas desde un punto de vista microbiolóxico e outra é a capacidade produtiva que ten a ría en si mesma». Lo explicaba así la conselleira do Mar, Rosa Quintana, preguntada al respecto durante su visita a las obras del túnel a Caneliñas el pasado miércoles. «A ría tiña unha clasificación microbiolóxica moi mala, e gracias ó saneamento practicamente imos ter toda a ría cunha calidade microbiolóxica excelente», aseguró la conselleira.

Bateas de reinstalación

Precisamente por la mala calidad de las aguas, en el 2011 el departamento que ya entonces dirigía Quintana optó por la puesta en marcha de las bateas de reinstalación ubicadas en San Cristóbal. La medida, presentada como de carácter «provisional», suponía «unha evolución para os mariscadores, xa que lles permite recuperar a súa actividade traballando nas zonas catalogadas como C, fuxindo da dependencia das subvencións», indicaban entonces desde el departamento autonómico. Ahora, en esas infraestructuras «no se reinstala ni la quinta parte del marisco que antes», dice la patrona mayor de la cofradía de Ferrol, Isabel Maroño. Principalmente, porque el producto extraído en el banco de As Pías, al cambiar de clasificación, ya no pasa por las bateas. Pero también porque hay menos marisco que extraer en otros bancos. El procedente de las zonas de A Malata y A Cabana, que siguen siendo de reinstalación por su clasificación C, sí se conduce a las plataformas depuradoras. De esa tarea se encarga la sociedad pública autonómica Seaga, que transporta en camión los bivalvos desde las lonjas a las bateas. Esa misma empresa se ocupa del control y la vigilancia, como también de otra infraestructura flotante frente a la factoría de Navantia Fene. Se trata del punto de control de As Pías. Allí se pesa y se criba el marisco. Aunque cada vez menos: el pósito ferrolano, que llegó a mover en sus mejores ejercicios -los del 2004 y 2005- unos 450.000 kilos de producto, se quedó en 171.103 el año pasado.

Planta evisceradora

La planta evisceradora de vieira de A Capela, puesta en marcha en el 2018, también está bajo mínimos. En este caso, no por la falta de molusco, sino por los niveles de toxina que establece la normativa europea. Ni una campaña completa llegó a trabajar. A pleno rendimiento debería generar unos quince empleos, pero el hilo de actividad apenas da para uno.