Joaquín Ayala: «El gran reto que tiene hoy la educación es lograr ponerle fin al fracaso escolar»

Dice que una pantalla de ordenador jamás podrá sustituir a la presencia en el aula


Ferrol

Joaquín Ayala, maestro, pedagogo y orientador educativo, estuvo vinculado al mundo de la docencia durante más de 40 años. Y, de ellos, 36 en centros públicos. Ahora, desde su jubilación aún reciente, continúa siguiendo muy atentamente todo cuanto atañe al proceso educativo, que considera uno de los pilares fundamentales de cualquier sociedad avanzada. Natural de Cartagena, creció en Ferrol. Y fue en Ferrol donde desarrolló la mayor parte de su labor. En colegios como el de A Laxe, en Valón, del que fue director durante doce años. O como el Cruceiro de Canido, donde fue responsable del departamento de Orientación.

-Durante el confinamiento, las clases se impartieron de forma telemática, ante la imposibilidad de hacerlo presencialmente.

-Impartir las clases a través de Internet estuvo bien, ya que era la única forma de hacerlo. Y tenemos que aprender que ese medio de enseñanza hay que seguir utilizándolo, y que habrá que encajarlo en el actual sistema educativo. Pero las relaciones personales entre profesores y alumnos son indispensables. Si no, ¿dónde queda la parte emocional de la educación? Hay que recordar que una de las inteligencias es la inteligencia emocional, que hay en quien puede ser un punto fuerte, pero que en muchos alumnos es un punto débil que hay que desarrollar.

-El aula sigue siendo un espacio fundamental...

-Es que sin ese trato personal entre el docente y el alumno del que antes hablaba, difícilmente se puede dar una adecuada atención a la diversidad. Porque el docente, para atender a la diversidad en clase, tiene que ser capaz de conocer cómo trabaja la mente de cada alumno, cómo razona, cuál es su estilo de aprendizaje, cómo resuelve sus problemas, cuáles son sus centros de interés. Y no solo es eso...

-¿Qué más se necesita?

-El docente debe conocer, además, el contexto. Las circunstancias personales, sociales y ambientales del alumno. Cosa que se consigue, en gran medida, mediante el trato diario y personal. Y en mi opinión, cuando hay necesidades específicas de apoyo educativo, también son de gran valor todas las instituciones que ayudan al proceso educativo desde otros ámbitos, como pueden ser Aspaneps, Teima, Atención Temprana, Aspanaes y la ONCE, además del Centro de Día de Menores de Ferrol, dependiente de la Diputación Provincial, con cuyos responsables me reunía varias veces al año. Una gran parte del alumnado con necesidades educativas específicas asiste a esas instituciones, que atienden a los alumnos, fuera del horario lectivo, de una forma muy enriquecedora.

-¿Cuál es el mayor reto que tiene ante sí la educación?

-El gran reto que tiene hoy ante sí la educación es lograr ponerle fin al fracaso escolar.

-¿Qué espacio tiene hoy, en las aulas, la creatividad?

-La creatividad, por desgracia, hoy es la hermana pobre de la educación. Es como si ya no hubiese espacio para ella.

 «Hay que fomentar el razonamiento lógico matemático y el uso eficaz del lenguaje»

Afirma Joaquín Ayala que en la escuela «hay que fomentar, especialmente, el razonamiento lógico matemático y el uso eficaz del lenguaje». Pero no solo por sí mismos, matiza, sino como puentes tendidos hacia la adquisición de conocimientos pertenecientes a los más diversos ámbitos. En cualquier caso, recalca que el «papel del maestro ha de ir mucho más allá de la mera transmisión del conocimiento», porque el profesor ha de ser para el alumno, en la escuela, la persona en la que siempre pueda encontrar el apoyo que necesita para superar las dificultades a las que tiene que enfrentarse cada día.

-¿La figura del maestro está suficientemente valorada en la sociedad de hoy?

-No, no lo está. De hecho, eso es algo que ya viene sucediendo desde hace un par décadas. La sociedad ha dejado de darle a la figura del maestro la relevancia que verdaderamente tiene. Sin un sistema educativo eficaz, una sociedad está condenada al fracaso. No se puede renunciar a tener una educación de calidad.

-¿Y qué papel le corresponde hoy a la familia en el marco del proceso educativo?

-En el proceso educativo, la familia está llamada a tener un papel fundamental. Por ejemplo, en lo que atañe a la transmisión de valores. Eso no puede olvidarse, tampoco. La familia es un pilar fundamental en el proceso de formación del alumno.

-¿Es partidario de los deberes?

-Con mesura, sí. Pero los deberes han de programarse de una forma racional y personalizada, teniendo en cuenta lo que cada alumno necesita.

-¿Qué les diría a los poderes públicos para convencerlos de que es necesario destinar más recursos a la educación?

-Les recordaría que el esfuerzo que se lleva a cabo en materia educativa siempre da frutos.

Newsletter Educación

Recibe todas las semanas la información más relevante sobre educación

Votación
2 votos
Comentarios

Joaquín Ayala: «El gran reto que tiene hoy la educación es lograr ponerle fin al fracaso escolar»