Derby, un nombre para tres cafés únicos

FERROL CIUDAD

Sandra Alonso

El Derby de Santiago acaba de cerrar. El de Vigo fue una referencia durante casi medio siglo con música en directo y «aquellos bocadillos a 30 céntimos y el café exprés a dos reales», escribió Gerardo González Martín. El de Ferrol, reformado hace un lustro, quiere ser referente con cafés, copas y actuaciones

05 jul 2020 . Actualizado a las 05:05 h.

Café solo, con unas gotas de leche fría, en una taza de cristal que no esté caliente... Ante una cámara de televisión varios clientes van contando las casi infinitas formas que hay de pedir un café. Los autores del reportaje se acercan a un paisano sentado en una mesa, solo, con un café a su lado y concentrado en la lectura del periódico. Pone cara de sorpresa ante la pregunta sobre cómo le gusta el café y responde sin dudar: «A min dáme igual: o café é para o periódico». Esa taza es para acompañar la lectura de la prensa y su contenido es secundario. Quizá suceda algo similar con esas cafeterías singulares en las que tomarse un café supone mucho más.

Sandra Alonso

Así ocurría en el Derby de Santiago, abierto en 1929 y que acaba de cerrar. O en el Derby de Vigo, que cerró tras el agitado 1968, después de casi cincuenta años abierto; poco antes del inicio de este siglo era recordado con la exposición El Derby. Algo más que un café. [Al acabar la guerra civil pasó a llamarse Imperial durante un tiempo porque no se aceptaban nombres extranjeros, aunque acabaría recuperando la denominación original]. Y en el Derby de Ferrol, abierto en 1933, donde se siguen despachando cafés para tertulianos acodados en sus mesas de mármol blanco y rodeados de escenas de carreras de caballos; ese es el origen de un nombre único para estos tres singulares cafés gallegos.

Derby es un término que la RAE castellanizó en 1992 como «encuentro generalmente futbolístico entre dos equipos de la misma ciudad o de ciudades próximas». Sin embargo, la historia cuenta cómo en 1780, en la localidad inglesa de Epsom, sir Charles Bunbury y el Conde de Derby decidieron poner en marcha una nueva competición para los caballos más rápidos del Reino Unido. La forma de decidir el nombre fue lanzando una moneda al aire. Salió Derby, aunque aquella primera carrera la ganó Diomed, el caballo de Bunbury. La competición, el Derby de Epsom, es un referente hípico, sigue celebrándose cada año a principios de junio y el término quedó asociado a las carreras de caballos en todo el mundo.