El paseo conquista espacios en Ferrol

La regulación de horarios para caminar o hacer deporte devuelve a la urbe naval algo de la vida que tanto ansiaba y el gusto por una movilidad menos contaminante

La calle Irmandiños es una de las más frecuentadas para el paseo en Ferrol
La calle Irmandiños es una de las más frecuentadas para el paseo en Ferrol

Ferrol

A principios de la década de los ochenta, Ferrol llegó a alcanzar su pico máximo de población, con 91.764 habitantes. A partir de entonces, la curva nunca dejó de caer, hasta los 65.613 actuales. Con la gráfica en descenso, también se iban vaciando las calles, perdiendo una vida que ahora ha vuelto a recobrar de golpe, eso sí, a determinadas horas, con la regulación de horarios fijada en la primera fase de la desescalada. A partir de las ocho de la tarde, cuando están permitidas las salidas de la mayor parte de la población -de aquellos que cuentan entre 14 y 70 años-, un ejército de vecinos circula en todas direcciones, haciéndose más patentes en los paseos, como el de Caranza, y en el de Irmandiños, de camino hacia el Puerto. Un auténtico hervidero de ferrolanos que se reencuentran con sus calles, a pie, corriendo o en bicicleta, y sobre todo en zonas en las que el Concello ha restringido el tráfico rodado para facilitar el recreo de los vecinos al mismo tiempo que se garantice la distancia social que sigue siendo tan necesaria en esta pandemia del covid-19.

«Esto me recuerda al Ferrol de hace muchos años, cuando había gente por todas partes», rememora un vecino de Caranza, que si bien valora positivamente que se cortase al tráfico el paseo marítimo, echa en falta que se haga en las rotondas de intersección, porque finalmente muchos conductores se cuelan en la avenida del Mar.

A excepción de algunas quejas por grupos de mayores que no respetaron los horarios establecidos, los caminantes en Caranza valoran que se estén abriendo espacios antes reservados a la circulación. A pie, en bici o corriendo, muchos han redescubierto lo que supone pasear sin humos y sin apenas ruido, al mismo tiempo que se practica una forma de vida más saludable. Aunque no se discute que las rutinas variarán conforme vayan desapareciendo los tramos horarios, la desescalada ha reabierto el debate de la peatonalización y de un cambio de modelo hacia una ciudad más sostenible. 

«La ciudad de las personas»

«Siempre he defendido que la ciudad es de las personas. Con carácter general, los espacios públicos tienen que recoger nuevas formas de movilidad», afirma el alcalde, Ángel Mato, y añade: «También ayudan a que la ciudad esté más viva y se dinamice el pequeño comercio y la hostelería». Además, sostiene que «una de las lecciones positivas que ha tenido la pandemia es que la gente reconoce el valor de tener calidad urbana. Disfrutamos de las calles, de los árboles y de los paseos como muy pronto disfrutaremos de la plaza de Armas». 

Buena predisposición

El arquitecto ferrolano José Romero considera que la situación actual, con la gente tomando las calles para el paseo o la práctica deportiva, ha llevado a que se produzca un cambio de parecer sobre la peatonalización y la movilidad en la ciudad. «Esa predisposición de la gente es óptima para que se pueda hacer un planteamiento quizás de máximos, aunque al final se concrete en unos mínimos», sostiene.

En el seno de la corporación esa sensibilidad también ha aflorado esta misma semana. El grupo municipal del BNG considera que «esta nova forma de vivir, relacionarse e os desprazamentos a pé non vai ser algo temporal», por lo que insiste en que «cómpre que redefinamos a mobilidade na cidade para termos uns espazos o máis seguros posibles para a saúde». Aboga, en este sentido, por avanzar en el proceso de peatonalización.

Con ese mismo objetivo como marco, Ferrol en Común reclama que se convoque la mesa pola mobilidade, en la que, además de todos los grupos municipales del Concello, están representados el Sergas, el Ministerio de Defensa, el Puerto, la UDC, la Mesa del Comercio local y entidades vecinales, sociales y de diversidad funcional.

El Concello habilita una senda peatonal de ocho kilómetros desde A Malata hasta Caranza

Beatriz Couce

Las concejalías de Seguridad y Movilidad coordinan la iniciativa

El Concello de Ferrol habilitará desde las cinco de la tarde del sábado hasta la noche del domingo, una senda peatonal de ocho kilómetros de longitud para favorecer el paseo de forma ininterrumpida entre A Malata y Caranza. En una iniciativa coordinada por los concejales de Movilidad y Seguridad, Julián Reina y Germán Costoya, respectivamente, la actuación amplía los espacios para el movimiento de los vecinos, en los horarios marcados por el Gobierno central e implica el corte parcial del tráfico de vehículos.

Según informa el gobierno local, el recorrido incluye «a avenida do Mar, en Caranza, rúa Telleiras, avenida de Esteiro, estrada de Caranza, avenida de Mac Mahón, rúa Taxonera, rúa dos Irmandiños, Paseo da Mariña, estrada Alta do Porto, rúa Celso Emilio Ferreiro, rotonda sobre a autovía e, finalmente, o paseo da Malata».

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