Tres décadas a la espera del convenio

El gobierno local pagará a Defensa los 420.000 euros pendientes pero no pone fecha al cierre de un documento que marcará el desarrollo urbanístico de Ferrol


Ferrol

Ferrol espera desde hace treinta años la cesión de las propiedades militares en desuso. Y desespera ante un acuerdo trascendental para el desarrollo de la ciudad que no acaba de llegar, perdido entre la sucesión de mandatos, borradores y negociaciones que desembocaron en tres convenios distintos desde el 2004. El último, de hace un lustro, que incluye diez parcelas, pero aún sin cerrar. Y que aspira a desbloquear el actual gobierno local, pese a esgrimir que no es el mejor.

A cuatro días de las elecciones que lo convirtieron en alcalde, Ángel Mato decía que si solo pudiese aplicar una medida de su programa esa sería cerrar definitivamente el convenio con Defensa. En estos siete meses de mandato no lo ha conseguido, pero asegura que se han dado pasos, como «normalizar las relaciones con el Ministerio de Defensa». Y promete retomar las negociaciones con el ministerio «en breve».

Todavía hay mucho de lo que hablar. Primero, del pago pendiente. Los primeros convenios no contemplaban contraprestación económica alguna, pero el tercero sumó al listado de bienes afectados la estación de radio de Mandiá y el observatorio de Monteventoso, por lo que se estipuló el pago de 560.131 euros. En marzo del 2015 se abonó una parte, pero quedaron pendientes 420.098, que se deberían abonar en el momento de la escritura pública.

Lo que falta

El ejecutivo local asegura que los pagará, pero no revela cómo. Ni cuándo. «No me gusta hacer de futurólogo», arguye Mato sobre si es factible que el convenio se cierre este año. Porque en el capítulo de tareas pendientes del convenio faltan diversas cuestiones, como el desarrollo del proyecto de reparcelación -que quedó contratado en 2011, pero que tiempo transcurrido obliga ahora a adaptarlo a la normativa vigente- y elevar a públicas las propiedades que corresponden a cada administración.

Cuánto tiempo se tardará en cumplimentar todos estos trámites es una incógnita. «No es una cuestión de plazos, es una cuestión de voluntad política de hacerlo. Las cosas tienen sus trámites, pero no es determinante. Se podría hacer en un plazo breve», sostiene. Mientras tanto, los ferrolanos continúan aguardando por un convenio cuyas gestiones se remontan a 1990, cuando Ayuntamiento y Defensa firmaron un acuerdo inicial para comenzar a tratar el futuro del cuartel Sánchez Aguilera.

Mato: «Lo que el PP busca abriendo este debate es dinamitar los presupuestos»

Si para algo ha servido en este tiempo la negociación del convenio de Defensa es para poner de manifiesto las divergencias políticas en una ciudad que mantiene la tradición de cambiar de signo político cada mandato. Y al inicio del actual la pugna política también se abre paso. El PP presentó una moción plenaria, todavía pendiente de debate, en la que insta al gobierno local a consignar en los presupuestos de este año una partida para abonar el segundo pago del convenio. Los populares buscan así poner en aprietos al gobierno, conscientes ambos de que si se incluye en las cuentas, sus aliados naturales, ni Ferrol en Común -que abogó en su mandato por modificar el convenio- ni el BNG -muy crítico con el desarrollo urbanístico propuesto para el Sánchez Aguilera- apoyarán los presupuestos.

«El PP lo que busca abriendo ese debate es dinamitar los presupuestos y generar confrontación», reprocha Mato. «Lo que quiere es poner algún palito en la rueda para que no podamos seguir avanzando en el desarrollo de los proyectos de ciudad», añade. Y por ello, reta al PP a vincular la introducción de esa partida a su voto favorable a los futuros presupuestos.

La segunda vida de unas parcelas llamadas a transformar la ciudad

Diez propiedades. Un millón de metros cuadrados de suelo. Y un sinfín de posibilidades. Entre ellas, la de que Ferrol disponga de suelo industrial disponible. O la creación de un nuevo barrio pegado al centro de la ciudad. El convenio con Defensa contempla la cesión de una decena de parcelas cuyo valor puede llegar a superar los veinte millones de euros y que afrontarán una segunda vida civil tras su pasado militar.

Sánchez Aguilera

Nuevos edificios, centro comercial y residencia universitaria. No es la pieza más grande, pero sí la más valiosa. Allí el plan especial aprobado en 2010 contempla levantar en sus 90.000 metros cuadrados seis bloques de hasta siete pisos de altura y 480 viviendas. Además, se plantea allí la futura residencia universitaria y un centro comercial, además de un aparcamiento subterráneo de 330 plazas, zonas verdes, instalaciones deportivas y la ciudad de la justicia. La parcela con uso militar estaba valorada en 10,7 millones de euros, pero con el desarrollo se estima que se revalorice hasta los 17,2. La responsabilidad de la urbanización recae en Defensa, que obtendrá una edificabilidad de 59.000, mientras el Concello podrá construir 34.000 de equipamientos dotacionales.

Estación de radio

Bolsa de suelo industrial. Por su trascendencia, es otra de las parcelas clave. La antigua estación de radio de Mandiá ofrece 125.000 metros cuadrados de superficie que se prevé destinar a uso industrial. Defensa lo entregará a cambio del pago de 560.000 euros.

Campamento de Covas

Albergue y autocaravanas. La zona de Marmadeiro, en Covas, alberga la mayor parcela de todo el acuerdo. Con casi medio millar de metros cuadrados y un valor superior al millón de euros, para este suelo se proponía en el momento de la firma del último convenio, en marzo del 2015, su conversión en zona de albergue con área para autocaravanas, además de actividades ligadas a la naturaleza.

Otros bienes

Usos por definir. Para las propiedades restantes no se llegó a poner encima de la mesa ningún uso concreto. Tampoco lo hace aún el actual gobierno local, que enmarca en este contexto el proyecto de recuperación de la batería de Prior. Esperarán a que se defina su futuro el antiguo Cuartelillo de San Luis (Canido), el polígono de tiro de Catabois, el de Doniños, la estación torpedista de la Armada (San Felipe), el cuartelillo de Monte Cobas, los polvorines de Mougá, el cuartelillo de Marinería y el observatorio de Monteventoso.

El deterioro y el abandono se comen los recintos que se cederán

Ruinas, okupas, maleza, baches y, en resumen, abandono, caracterizan las propiedades que se encuentran a la espera de cesión. La situación de bloqueo del convenio es parcialmente responsable del estado de las parcelas, pero no totalmente. En el año 2014, meses antes de la firma del último convenio, el Ministerio de Defensa recriminaba al Ayuntamiento el estado de los bienes, ya que en virtud del acuerdo rubricado en 2007 la administración local debía haber cumplido con el deber de conservación de esas propiedades.

«Están bastante mal conservadas y es una lástima que se hayan degradado tanto en los últimos ocho años», dice el regidor, que señala que en algunas, como el aparcamiento Sánchez Aguilera, «no quedará más remedio que intervenir» de nuevo antes de que se cierre el convenio.

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