Del Blue Star también se aprende


La varada del Blue Star ha provocado la natural desazón en toda la sociedad gallega, sobre todo entre la gente de la mar, dada nuestra amarga y larga experiencia en accidentes marítimos en nuestras costas, especialmente en la zona del golfo ártabro, como nos ha recordado La Voz de Galicia estos días. Y habrán sido muchos los gallegos, entre los que me incluyo, que estén preocupados y se pregunten: ¿Cómo es posible que ocurra este accidente dentro de la zona de responsabilidad, gestión y control de las capitanías marítimas de Ferrol y A Coruña? ¿Podrían mejorarse estos procedimientos?

La respuesta a esta pregunta tiene que darla la Comisión de Investigación de Accidentes Marítimos, de forma que podamos saber qué pasó, por qué pasó y qué medidas se pueden tomar en forma de «lecciones aprendidas», que eviten la repetición de un accidente similar con posibles peores consecuencias.

En este caso, parece que los daños no serán graves, que se podrá extraer el combustible dentro de las próximas horas y esperemos que el buen hacer y experiencia acreditada de Smit Salvage tenga éxito, sacando el barco de las piedras, antes de que temporales actuales o que estén por venir, dañen el casco del barco de forma que impida su reflotamiento y haya que desguazarlo in situ. Pero, ¿y el siguiente?

Creo que sería razonable que, en casos de mal tiempo, se establezca que la arribada y salida de buques en el fondeadero de Ares se haga con un «remolcador escolta», con un cabo de remolque ya firme en su castillo, de forma que en caso de fallo de gobierno o del motor, pueda controlar los movimientos del barco y evitar su varada.

Otra recomendación, que creo muy importante, es que se haga una rueda de prensa en las primeras horas de un accidente (y de forma periódica mientras no se resuelva) en la que un técnico de la administración competente (así se hace en los Estados Unidos, Reino Unido y Francia, entre otros), suministre aquellos datos puntuales ya contrastados, para lo que es vital que esa administración envíe al barco accidentado un equipo técnico, formado por un capitán, un jefe de máquinas y un experto en salvamento marítimo, que puedan verificar el estado real del barco y tomar todos aquellos datos que consideren importantes para la toma de decisiones. Recuerdo que la formación y el envío de este equipo, fue una de las recomendaciones que los técnicos de la Dirección General de la Marina Mercante hicieron tras el Prestige, pero ignoro su desarrollo. Lo que sí sé, es que en el caso del Blue Star no embarcó ningún equipo técnico de estas características.

Por Fernando Novoa Sanjurjo Ex director técnico de Salvamento Marítimo

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ferrol

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
8 votos
Comentarios

Del Blue Star también se aprende