La campaña de la vieira se estanca y los mariscadores buscan cambiar la normativa

El sector ha pasado un verano en blanco


Ferrol

Verano en blanco para los mariscadores de la vieira que ya ven cómo la campaña navideña enfila los mismos derroteros. Los niveles de toxina detectados en los últimos análisis tumbaron por enésima vez la posibilidad de extraer molusco en la ría de Ferrol. Y ya va un lustro sin una campaña plena. Además, desde que se estrenó la planta evisceradora propia, ubicada en A Capela, en junio del 2018, la actividad ha sido mínima.

Jaime Gabarri, portavoz del colectivo que extrae este molusco en la ría y uno de los impulsores de la factoría evisceradora, indica que en los próximos días se reunirán de nuevo con personal del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar) para avanzar en la propuesta a elevar a Bruselas relativa a la modificación de las directrices europeas fijadas como requisitos para comercializar el bivalvo. Según Gabarri, los niveles de toxina no son los mismos una vez eviscerado el molusco, e incluso presentan valores muy por debajo del límite permitido. 

Operativo contra el furtivismo

«Ahora hay bastante vieira. Es fácil bajar y coger», afirma el portavoz. Ante la abundancia del producto, los furtivos siguen extrayendo en la zona, como quedó patente tras el último operativo policial, desarrollado la madrugada del domingo en la ría. Los agentes de la Erpol, el Equipo de Respuesta Policial de la Policía Autonómica, se incautaron de un total de 2.617 vieiras, todas de gran tamaño. Dos personas las transportaban en el remolque de un turismo, tapadas por una lona, sin las menores garantías sanitarias. Arrojaron un peso de 650 kilos y fueron devueltas al mar.

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