Cada verano decenas de personas acuden a la parroquia de Limodre, situada en el municipio coruñés de Fene, para invadirla como auténticos vikingos. Montados en lanchas hinchables, colchonetas e incluso motos de agua, y armados con cubos y pistolas de agua, los asistentes parten de la playa Río Castro y ponen rumbo a la vecina playa del río Samdeu, desatando una auténtica batalla en el arenal. Tras la expedición, los guerreros volvieron a su punto de origen para celebrar la victoria con una cena y las actuaciones musicales del grupo Pasión y los ferrolanos Malditos Pendejos.
La tradición comenzó en el año 2006 y desde entonces la fiesta se ha ido convirtiendo en uno de los acontecimientos más esperados del verano en Limodre. Sin embargo, esta vez la mayoría de asistentes parecía haberse olvidado los disfraces de vikingo, pues fueron pocos los que acudieron a la cita ataviados como los guerreros nórdicos.