Las oficinas y pasillos judiciales se han convertido en almacén de expedientes

FERROL CIUDAD

CESAR TOIMIL

La endémica saturación del archivo merma el espacio de trabajo de los funcionarios

12 mar 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El anunciado expurgo no llega a los juzgados de Ferrol y los archivos ya no admiten más papel. Pero no es algo reciente, sino que se viene arrastrando desde hace años, según apunta el personal que desarrolla su actividad en el palacio de justicia. La consecuencia directa es que desde hace meses, y en algunos casos años, los expedientes se almacenan en los pasillos y las oficinas, restando espacio para que los que funcionarios puedan trabajar con normalidad y seguridad.

El caso más sangrante es el del Juzgado de lo Social 2, cuyo archivo de la planta sótano está saturado desde el 2013. De ahí que fuese necesario habilitar como archivo un cuarto pequeño que estaba destinado a la fotocopiadora, la máquina de cortar papel y el material de oficina, en el que se lograron almacenar las carpetas de los años 2014, 2015 y 2016, que completaron la totalidad del espacio. Y, a partir de ahí, se comenzaron a archivar en la oficina y el pasillo los expedientes del ejercicio del 2017, mientras que los del 2018 y lo que va del 2019 «están en un montón», según señala la letrada de la administración de justicia del Social 2, Marta de Vicente. Esta responsable asegura que la necesidad de realizar un expurgo de la documentación más antigua ya fue planteada a la Xunta en numerosas ocasiones y que incluso había un compromiso de hacerlo lo antes posible, pero el material se sigue acumulando en el suelo.

El problema de falta de espacio afecta también al resto de los juzgados de Ferrol, a excepción del de Primera Instancia número 6, que es el que lleva los asuntos de familia, por ser de reciente creación. Según la información facilitada por Carmen Rodríguez, delegada sindical de Alternativas na Xustiza-CUT, el Juzgado de Primera Instancia número 5 ni siquiera tiene asignado un archivo en el sótano, por lo que los expedientes se acumulan en el despacho de la letrada de la administración de justicia, que está saturado.