Trampas, inhibidores y quemas contra la procesionaria

Aunque la presencia del insecto ha desatado la alarma, la comarca ya ha luchado más veces contra la plaga


Ferrol

La alerta por la presencia de la procesionaria en la comarca no es algo nuevo, aunque la alarma ha crecido en las últimas semanas al detectarse un repunte del insecto, peligroso en fase de larva por ser urticante.

  • ¿Qué se está haciendo?

Ares ya ha acometido actuaciones puntuales. Desde el Concello explicaron que el insecto se encontró en unos árboles del parque Rosalía de Castro donde, la empresa encargada de actuar en la contención de plagas, acometió unas medidas puntuales. Se trata de la instalación de unas bandas que impiden la bajada de las orugas desde la copa de los árboles, donde en esta época del año se puede apreciar con facilidad los bolsones de larvas que crían. Además se ha estudiado la situación de otras zonas verdes de la localidad y el Concello ha colocado carteles de la advertencia del peligro. En Cabanas también evalúan la situación ya que se ha detectado en el pinar de A Magdalena.

  • ¿Cómo puede afectar a las personas y animales?

La procesionaria está cubierta por pelos urticantes durante su fase larvaria. Los síntomas más habituales los sufren, principalmente, los niños y los perros. En las personas provoca efectos parecidos a los de la alergia, picor e irritación en la piel o las vías respiratorias, por lo que pueden ser graves en los niños de corta edad. El daño de esta especie se produce sobre todo por contacto directo, de ahí la instalación de carteles advirtiendo de su presencia.

  • ¿Cómo se puede controlar y erradicar?

La actuación que se está llevando a cabo en Ares es algo puntual para intentar evitar su propagación. En Ortigueira, donde los visitantes también han alertado de la presencia, el alcalde, Juan Penabad Muras, propone una medida tradicional, la corta de los bolsones y su quema, y recalca que debe acometerla la Xunta. Desde Cabanas apuntan a la primavera como una mejor época para actuar.

  • ¿Qué se hizo con anterioridad?

En Cabanas tienen experiencia. En el año 1999 actuaron en octubre, cuando nacen las orugas jóvenes, después de que las mariposas en estado adulto hayan realizado la cópula durante el verano. Entonces se apostó por rociar los árboles del pinar con un producto inhibidor que impide que inicien su alimentación y posterior desarrollo y, por tanto, que vuelvan a formar una plaga durante el próximo verano.

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