«Ferrol fue la gran musa de Collado»

El Casino Ferrolano exhibe las últimas obras del artista justo cuando se cumple el primer aniversario de su fallecimiento

En la imagen, la obra «La casta», dedicada al Casino Ferrolano, donde Collado inauguró su primera exposición individual con solo 18 años
En la imagen, la obra «La casta», dedicada al Casino Ferrolano, donde Collado inauguró su primera exposición individual con solo 18 años

FERROL / LA VOZ

Cuando José María González Collado (Ferrol, 1926-2018) se marchó a Madrid con el sueño de convertirse en artista, el Museo del Prado se convirtió en poco menos que su segunda casa. Allí acudía a diario para empaparse del genio de los grandes, pero, como apenas tenía dinero, tomaba sus apuntes en un pobre papel de estraza y con un humilde carboncillo. Por suerte, su destreza no pasó desapercibida para el director del museo, el también ferrolano Fernando Álvarez de Sotomayor, quien a partir de ese día comenzó a costear los pinceles y pinturas de aquel joven entusiasta, que pocos meses antes había abandonado su trabajo como delineante en Bazán para convertirse en artista.

«Tenía tanto talento que Álvarez de Sotomayor lo becó y, más de setenta años después, ese mismo talento se nos vuelve a revelar aquí, cargado de oficio». A medio camino entre el cariño y la admiración, la pintora Maribel Garrote cuenta la anécdota mientras contempla las obras de la exposición Semblanzas de niñez: un año después, de la que ella es comisaria. La muestra se puede ver en el Casino Ferrolano desde la semana pasada y su organización supone el primer homenaje póstumo al gran maestro ferrolano de la acuarela.

Garrote explica que los 22 cuadros que cuelgan de las paredes proceden de la exposición Semblanzas de niñez, una muestra que ya se pudo ver en la galería del artista hace un año y que Collado no llegó a descolgar porque murió el 7 de enero, justo un día antes de su clausura. «Me acuerdo que cuando la vi me quedé muy impresionada y salí de la inauguración preguntándome cómo un hombre de 91 años y que se estaba apagando era capaz de transmitir todavía tanta luz y color», comenta Garrote.

Por eso, justo cuando se cumple un año de su muerte, la junta directiva del Casino -de la que forma parte la pintora- decidió que el mejor homenaje que le podía hacer al artista era recuperar aquella exposición «que apenas casi nadie visitó», remarca Garrote, y que supone un recorrido por el Ferrol que conoció Collado en su infancia y juventud.

Aunque todas las acuarelas de la muestra fueron pintadas en el año 2017 -y cedidas para la exposición por su viuda-, las obras reflejan estampas y acontecimientos de muchos años atrás, a través de la inconfundible paleta de Collado: desde la famosa explosión del polvorín de Caranza en 1943 hasta escenas de la vida cotidiana del pasado de la urbe naval, como las corridas de toros en la plaza portátil del muelle o la salida de los trabajadores de Bazán por la puerta del astillero.

«Ferrol siempre estuvo presente en su obra, fue la gran musa de Collado», recalca Garrote, a quien su obra y figura sigue maravillando. «Tenía fama de cascarrabias, pero en realidad era un blandengue, un corderito con piel de lobo feroz muy generoso y que se desvivía por ti siempre que le pedías ayuda».

«Tenía fama de cascarrabias, pero en realidad era un corderito con piel de lobo feroz»

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ferrol

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Comentarios

«Ferrol fue la gran musa de Collado»