Marcos García: «La natación es un estilo de vida»

El nadador ferrolano se retiró en el último campeonato gallego de invierno, tras haber batido en su carrera hasta 67 récords autonómicos, de los que todavía ostenta quince


FERROL / LA VOZ

El ferrolano Marcos García Soto (San Sebastián, 30 años) es uno de los nadadores más emblemáticos de Galicia. Batió 67 récords autonómicos y todavía ostenta quince. Fue internacional absoluto con España en los Juegos del Mediterráneo disputados en Tarragona, aunque su sueño era acudir a unas olimpiadas. Tuvo cerca las de Río de Janeiro, pero al final se quedó fuera del equipo español. Tras un fructífera carrera deportiva, decidió que el último campeonato gallego de invierno, disputado recientemente en la piscina de Santa Isabel, fuera el punto y final. La última prueba que nadó fueron los 50 mariposa, la que le dio más éxitos. Cuando acabó de nadar, se paró la competición, todos los que estaban en el recinto deportivo se pusieron de pie para aplaudirle. Marcos tuvo que coger el micrófono para decir unas palabras y agradecer el homenaje. No abandona las piscinas, a partir de ahora se dedicará a enseñar a los niños y jóvenes del Natación Arzúa, en donde trabajará como entrenador.

-¿Por qué pone fin a la competición?

-En natación prolongar la vida deportiva más allá de los 25 es complicado. Bien por estudios o trabajo se hace imposible hacer frente a las muchas horas de entrenamientos que requiere esta especialidad. Yo estaba entrenando dos horas por la mañana y otras dos por la tarde. En España es complicado compaginar el deporte profesional y la Universidad, hay otros países como Estados Unidos, en los que si hay grandes facilidades. El año pasado conseguí mi sueño de ser internacional con España y sentí que era el momento de retirarme.

-¿Cómo fue la experiencia con la selección española absoluta?

-Fue en los Juegos del Mediterráneo, en junio del 2018. Fue muy bonito, algo con lo que siempre había soñado.

-En su despedida, el homenaje de la natación gallega fue increíble.

-Sinceramente no me esperaba esa gran ovación. Era consciente de que la gente sabía que me retiraba, que los 50 mariposa iban a ser mi última prueba. Sin embargo, tocar la pared, levantar la cabeza del agua y ver a todo la gente del pabellón coreando mi nombre, fue algo fantástico, me impresionó muchísimo. Me dejó de piedra, fue una de las cosas más bonitas que he vivido en una piscina y eso que he tenido la suerte de disfrutar de momentos increíbles, he tenido muy buenos resultados y la gente siempre me aplaudió por ello, aunque lo del otro día fue muy especial. Al final tuve que coger el micrófono para agradecer a la gente su aplausos.

-¿Por qué los 50 mariposa?

-Fue siempre mi gran prueba, la que mejor se me ha dado, por eso la elegí como la última que iba a nadar.

-¿Qué le ha dado la natación?

-La natación me ha dado una forma de vida, de afrontar las cosas, de aprender a levantarte cuando te caes. Me ayudó a intentar superarme cada día, es un deporte que exige muchísimo esfuerzo, mucha entrega y no siempre notas los resultados. Yo siempre estaré agradecido a la natación, me lo ha dado todo, mis mejores amigos, mi pareja. No puedo decir nada negativo.

-¿Qué ha sido lo más duro?

-En los últimos años estaba becado en Pontevedra y las dobles sesiones de trabajo eran a una hora normal, sobre las diez y media de la mañana. Cuando estás en un club, desde jóvenes, lo que todos hacemos es levantarnos a las cinco de la mañana, nadar entre la seis y ocho de la mañana e irte a clase. Por la tarde hay que entrenar dos horas más. La natación, por desgracia o por fortuna, exige muchas horas de trabajo para tratar de bajar tiempos. Sin ayudas, es difícil mantener este nivel de sacrificio.

-Se nada por amor a la natación. No hay dinero.

-En otros deportes entrenan una tercera parte de lo que lo hacemos nosotros y encima cobran dinero, en algunos casos hasta mucho. Nosotros, además de las horas de nuestro tiempo y trabajo, no recibimos nada, a no ser alguna beca o poco más. Casi siempre la natación nos sale cara, pagamos la licencia, por acudir a las competiciones. Salimos perdiendo dinero. La gente que hace mucho tiempo natación es porque le apasiona este deporte.

-¿Cómo llega a la natación?

-Yo nací en San Sebastián, aunque llegué a Ferrol cuando no había cumplido ni los tres años, es decir, soy de Ferrol. Empecé a nadar como la mayoría de la gente, por consejo del médico. Tanto mi hermano como yo éramos asmáticos y no aconsejaron que fuéramos a nadar. Me gustó y me fui quedando.

-¿Cuántos récords gallegos ha batido?

-He batido 67 récords de Galicia a nivel individual entre piscina larga y corta y mantengo 15 de ellos. De relevos también tengo varios, unos diez.

-¿Cuál ha sido el sueño incumplido?

-No haber ido a unos Juegos Olímpicos. Estuve muy cerca de ir a los de Río de Janeiro, me preparé para conseguirlo, estuvo muy cerca, aunque me quedé fuera. Este mundo de la natación es muy complicado. Me quedó esa espinita, aunque al menos fui internacional con la selección española absoluta.

-¿Por qué no se fue a Estados Unidos?

-No lo barajé, aunque sí que tenía que haberlo pensado mejor. Años después sí que me lo ofrecieron, pero hubo un problema de papeleo y alguna cosilla más y al final no pude ir. Sin embargo, si algún nadador quiere dedicarse profesionalmente a este deporte, yo le aconsejo que se vaya.

-¿A quién está agradecido?

-La lista sería larga. En especial, al Natación Ferrol, que ha sido mi club durante 25 años, casi los mismos que tiene el club. También al Natación Arzúa, que es el que ahora me ha dado la oportunidad de entrenar y así seguir cerca de este deporte. A todos los entrenadores que he tenido, José Rioseco y Jorge Jiménez, con los que trabajé en el Natación Ferrol, así como a Fernando Zarzosa y Luisa Domínguez, con los que trabajé en Pontevedra. Además, lo típico, a mi familia y a todos los compañeros que he tenido.

-¿A partir de ahora a entrenar?

-Llevo tanto años en la natación que es lo que es lo que más conozco. No estaría todavía cerca de las piscinas si no me apasionara este deporte. A partir de ahora quiero ayudar a los chicos y chicas que están en la natación.

-¿Recomienda la natación como actividad deportiva?

-Sin duda. Es un deporte súper sufrido, pero lo aconsejo muchísimo. Es un estilo de vida muy sano, el ambiente en las piscinas, en los campeonatos es increíble. Para la formación de los chicos y chicas lo veo un deporte muy positivo.

-¿Qué es lo más complicado de aprender?

-Inculcar que son muchas horas de trabajo. Los niños, ahora, con la tecnología, es difícil que se centren en una cosa. A veces no resulta fácil mentalizarlos de que la natación es un deporte para el que hay que entrenar todos los días y esforzarse a diario.

-¿Cómo ve la natación gallega?

-Hemos mejorado mucho en instalaciones, aunque hacen falta más piscinas de 50 metros, solo hay tres olímpicas en toda Galicia. Vas a Cataluña o Madrid y te quedas asombrado con las instalaciones de las que disponen.

-Usted también ha sido socorrista. ¿Como le fue?

-Muy bien. Trabajé los últimos siete años en la playa de Doniños. Me gusta también ese mundo. Es una gran responsabilidad, aunque la gente suele hacer caso a nuestras recomendaciones, la gente que da más problemas son los que no es de Galicia, que no controla mucho y encima pasan de nosotros.

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