Un refugio para volar sobre el «skate»

La única escuela de la disciplina que funciona en Ferrol, La Madriguera, ha multiplicado casi por tres su matrícula en solo dos años

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En directo en La Madriguera de «skate» de Ferrol La única escuela de esta disciplina que existe en Ferrol ha multiplicado casi por tres su matrícula en solo dos años

Ferrol

Elena tiene 38 años, es auxiliar de Farmacia y actualmente trabaja como monitora para una empresa de actividades extraescolares. Álvaro ya ha cumplido los 15 y se encuentra en plena adolescencia. Y Mauro, con solo cinco años -«...¡y medio!», matiza él con sonrisa de pillo- acaba de emprender su último curso de Infantil en el «cole» de Esteiro. El día a día que vive cada uno de ellos es muy diferente, pero, cuando llega el sábado por la mañana, todo ese abismo generacional que separa a Elena, Álvaro y Mauro se desvanece de un plumazo y en su lugar surge una pasión que los une sobre las rampas y los bordillos del circuito de La Madriguera.

En la carretera de Catabois, tras un portalón de garaje repleto de grafitis, se esconde esta escuela cubierta de skate -la única que funciona en Ferrol-, donde jóvenes y no tan jóvenes encuentran refugio para «volar» sobre el patinete sin tener que sufrir las inclemencias del tiempo.

El centro, comandando por el joven ferrolano Nacho Santalla, abrió sus puertas en octubre del 2016 y en apenas dos años casi ha logrado triplicar su matrícula, pasando de 19 a 52 alumnos. «Se trata de una afición que no para de crecer y que yo creo que irá a más en los próximos años, sobre todo a nivel de escuela y teniendo en cuenta que el skateboarding será deporte olímpico en el 2020», dice este apasionado del patín, que en Ferrol también comanda la tienda especializada Plaza Skateshop.

Nacho Santalla se encuentra al frente de la escuela, abierta en octubre del 2016 y que acaba de emprender su tercer curso
Nacho Santalla se encuentra al frente de la escuela, abierta en octubre del 2016 y que acaba de emprender su tercer curso

Pero, ¿qué es lo que tiene esta disciplina que engancha tanto? Quienes la practican en La Madriguera no tardan ni un segundo en responder. Bruno, de 15 años, cuenta que la sensación de deslizarse sobre el patín es «única» y Elena la compara con el subidón que alguien puede experimentar al practicar surf sobre las olas del mar. «La diferencia está en que aquí, si pierdes el equilibrio, te caes al suelo y no al agua, así que más te vale protegerte bien», comenta una skater ya próxima a los cuarenta y que siempre acude a clase con casco, rodilleras y coderas junto a su hijo Pepe, de 5 años, que también es alumno de La Madriguera.

Además de esas «sensaciones» indescriptibles, Álvaro destaca el ambiente «sano» y de camaradería que se respira entre los «riders», un punto en el que también coinciden al cien por cien Bruno y Elena. «Entre nosotros nunca hay malos rollos», advierte el primero, mientras la segunda recalca lo «arropada» que se sintió desde el primer momento entre los jóvenes de La Madriguera. «Y por si eso fuera poco», añade Bruno, «el skate tiene la ventaja de que lo puedes usar como medio de transporte: si vas con retraso a algún sitio, te subes en la tabla y llegas a tu destino en un periquete».

En la imagen, Mauro, de 5 años, practicando en un bordillo del circuito de Catabois
En la imagen, Mauro, de 5 años, practicando en un bordillo del circuito de Catabois

Además de La Madriguera, en la comarca también existe un circuito de skate en Narón, el Evoskatepark, así como varios parques al aire libre en A Malata, A Gándara y la barriada fenesa de San Valentín. La «pena» es que en que en algunos de ellos falla el mantenimiento. En opinión de Álvaro y Bruno, el que se encuentra en peores condiciones es el de A Malata, donde las chapas sueltas y los suelos erosionados suponen un auténtico «peligro».

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