Las tiendas esperan un incremento mayor «a medida que vayan llegando avisos de la Xunta, por las multas»
18 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Las tiendas de maquinaria agrícola que venden y reparan desbrozadoras han visto cómo se incrementaban las ventas este verano, como consecuencia de la aplicación de la norma que obliga a mantener limpias las denominadas franjas de seguridad (para combatir los incendios forestales), en el entorno de las viviendas y en las inmediaciones de carreteras o ríos. «Están saliendo bastantes más», confirma Hugo Cartelle, encargado de Husqvarna Ferrol, en el polígono de A Gándara. En el taller Fercas, en Ortigueira, también han notado un aumento de la demanda, no tanto de equipos nuevos como de discos y otros consumibles, pero la administrativa, Soledad Fernández, cree que «aún ha de avanzar más, según vayan llegando las cartas con los avisos de la Xunta, por las posibles multas».
Muchos propietarios de montes ya han recibido notificaciones de la Administración autonómica, advirtiéndoles de la obligación de talar los árboles y retirar la vegetación en las zonas afectadas (un radio de 50 metros alrededor de viviendas y núcleos de población, o de 10 en el caso de vías principales, medidos a partir de la zona de dominio público). «De momento, por aquí se ha notado poco, por esta zona la gente aún no está mentalizada», opina Alejandro Rodríguez, uno de los dueños de la ferretería Luciano, de Cedeira. Al igual que en otros distribuidores de este tipo de maquinaria, sí constata más actividad «porque la temporada se está alargando, con el buen tiempo». Y advierte un claro cambio de tendencia respecto a los años previos a la crisis económica: «El cliente ya no es igual, antes quería una desbrozadora buena, de mil euros o más, pero ahora buscan una de 200 o 300, y si les hablas de 400 ya no les interesa». Los mejores equipos del mercado, por potencia y prestaciones, rondan los mil euros, pero es posible adquirir una buena desbrozadora por la mitad.
Rosendo Romero, uno de los socios de Maquinaria Agrícola Goente, en As Pontes, no ha observado grandes cambios este verano, pero vaticina que «co tempo si se notará, porque como a xente que traballaba foi abandonando o monte, aí veñen os problemas dos lumes, e xa está habendo moito que desbrozar. Antes tamén había cabalos e vacas, que andaban e comían, e agora meteron o lobo e xa houbo que retiralos». En las tres décadas de funcionamiento del negocio, «cambiou todo o 200 %». Entre su clientela figuran autónomos y otros pequeños empresarios, que han notado un aumento de la carga de trabajo. «Non damos abasto, hai moita xente maior e todos te chaman para que limpes ao pé das casas», reconoce un operario forestal de Mañón.
Además de las desbrozadoras manuales, en las tiendas aluden a motosierras y tractores, «non porque se estea vendendo moito máis, pero si polo mantemento, porque ao darlles máis actividade, gastan antes as pezas e necesitan máis revisións».
Particulares y autónomos compran más equipos y, sobre todo, recambios
«Non damos abasto, hai moita xente maior e todo o mundo te chama para que limpes»