Caserones en busca de nuevas vidas

J. C. M. FERROL / LA VOZ

FERROL CIUDAD

El auge de hoteles y apartamentos turísticos, clave en la recuperación de edificios con solera

22 ago 2018 . Actualizado a las 13:15 h.

El binomio rehabilitación-turismo triunfa. El edificio número 48 de la rúa Pescadería, en Pontedeume, un inmueble del siglo XIX situado a pocos metros de la iglesia de Santiago, se sumará al listado de caserones de la comarca que tendrán una nueva vida convertidos en alojamientos con encanto. Una nómina que en el horizonte 2020 incluirá también uno de los edificios con más solera de Ferrol, el chalé de Canido.

La iniciativa privada recuperará el centenario inmueble eumés como apartahotel. En principio, como explica Teo Hidalgo, la Casa Camino del mar, como han bautizado al proyecto, dispondrá de entre 12 y 14 apartamentos en cuanto esté plenamente operativa, aunque apunta que la pretensión es crear «soluciones polivalentes» que permitan adaptar el espacio a las necesidades de los huéspedes, es decir, que los apartamentos puedan «crecer o menguar».

«Se encuentra bastante deteriorado y exige una fuerte inversión, aunque estamos ilusionados con el proyecto que permitirá no solo poner en valor el edificio sino también el entorno marítimo». El reto, abrir en el verano de 2020.

Una fecha semejante a la que barajan en el grupo La Penela, de Betanzos, propietaria desde hace unos meses del chalé de Canido que albergará también un hotel boutique con 12 habitaciones, local para bodas y eventos, y un jardín con parque infantil, en pleno centro de la ciudad.

Apuntan desde el grupo que el estudio ferrolano ?As built arquitectura? ultima el proyecto de recuperación integral del edificio de Ucha. Y dado que el proyecto deberá obtener el visto bueno de Patrimonio y conseguir los permisos, adelantan que la reforma «nunca antes de mediados del próximo año».

El bum del Camino inglés está animando también a aprovechar el potencial de antiguas casas familiares en desuso para activar negocios hoteleros. Sin ir más lejos, los apartamentos Auga, que abrían el pasado mes en Barallobre y que han conseguido colgar el cartel de completo.

Fondos europeos para recuperar el patrimonio local

La conexión con el mar será clave en varios de estos negocios. No en vano, los fondos europeos que gestiona el Galp Golfo Ártabro Norte facilitarán la recuperación con uso turístico de algunas de estas viviendas. Es el caso tanto de los apartamentos de Barallobre, que prestan gratuitamente a sus clientes material para la práctica de deportes náuticos. Y también el de Pontedeume, que apostará por la alianza con el sector pesquero para ofrecer a sus huéspedes una experiencia única ligada al turismo marinero.