De Ferrol a Alemania, por los caballos

Su trabajo está en una cuadra germana, pero este verano ha vuelto a casa para participar en el certamen hípico impulsado por su familia hace ya veintisiete años

.

ferrol / la voz

Dicen que de casta le viene al galgo y a Ignacio Pérez Pérez-Lago (Ferrol, 1990) el refrán le va como anillo al dedo. «Esto es algo que llevo en la sangre, no lo puedo negar», comenta al otro lado del teléfono Ina, como lo llama cariñosamente todo el mundo, desde el Centro Ecuestre Marco das Pías de Sobrado dos Monxes. Ina ha estado allí estos últimos días para entrenarse junto al director del centro, el laureado jinete pontevedrés Javier González Fraga, pero hoy mismo pisará ya el campo de As Cabazas para participar en Equiocio, el certamen hípico que fundó su familia hace ya 27 años.

«Me motiva muchísimo participar en este concurso, porque compito en casa, con mi familia y mi gente dándome ánimos desde la grada y con mi tío de speaker... ¿Qué más se puede pedir? ¡Es como si al Madrid le tocase jugar la final de la Champions en el Bernabeu!», comenta entusiasmado Ina, hijo de Pauloska y sobrino de Federico Pérez-Lago, el director de Equiocio.

Hoy pondrá rumbo a Ferrol desde Sobrado, pero pocos días antes a Ina le tocó emprender otro viaje más largo, el que le trajo a Galicia desde Alemania, donde ahora está su casa. «Me marché para poder seguir aprendiendo y evolucionando, porque Alemania es un paraíso para los amantes del mundo equino», comenta este joven jinete y preparador de caballos deportivos.

Ina tuvo muy claro desde pequeño que su vida estaba en los picaderos. Con cuatro años ya montaba ponis y, tras cosechar numerosos galardones -fue cuatro veces campeón gallego en esta modalidad-, a los dieciséis se pasó a los caballos. Después trabajó en el Club La Camposa de Ferrol y en el centro ecuestre de Javier González Fraga... Y hace ahora tres años y medio, se lió la manta a la cabeza y decidió dar el salto hasta Itzehoe, una pequeña ciudad situada al norte de Hamburgo, donde trabaja como jinete de competición y entrenamiento de caballos Holsteiner en la cuadra Stall Dirk Ahlman. «El trabajo es muy duro, porque nos levantamos a las seis de la mañana y cada día entrenamos con diez caballos, cinco por la mañana y cinco por la tarde, pero merece la pena, porque estoy aprendiendo muchísimo y esto es lo que me gusta», comenta Ina al tiempo que explica que su cuadra vende ejemplares Holsteiner para jinetes de toda Europa e incluso de Rusia y Estados Unidos.

Sin embargo -y a pesar de lo bien que le van las cosas en Alemania-, este joven ferrolano no se olvida de sus orígenes. Ni tampoco de su mentor y primer maestro. «A mi tío Federico le debo mucho, porque fue él quien me metió en este mundo y me dio fuerzas para seguir adelante. Siempre me decía que valía mucho y tanto él como mi hermano Alberto me animaron a marcharme a Alemania», cuenta agradecido.

¿Y en el futuro? ¿Dónde se ve? ¿En Galicia o en Alemania? De momento, asegura, en el país germano. Y como siempre, muy pegado a los caballos. «Son unos animales muy listos y me aportan mucha tranquilidad. Tengo más ‘feeling’ con los caballos que con muchas personas».

«Tengo más ‘feeling’ con estos animales que con muchas personas»

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

De Ferrol a Alemania, por los caballos