«Quería que mi hija fuera una princesa»

La carroza que revolucionó Ferrol el sábado vino desde Tui. La naronesa Alejandra Sardiña, la madre de Alma, la pequeña protagonista, encargó la sorpresa para la Comunión

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ISIDORO VALERIO
Ferrol

El pasado sábado, una lujosa carroza blanca aparcó delante de la iglesia de San Rosendo, en el barrio de Canido. De su interior salió Alma, que ese día celebraba allí su Primera Comunión. Durante el tiempo que pasó por las calles de Ferrol, al vehículo tirado por caballos de cuento le dio tiempo a revolucionar la ciudad y las redes sociales. Un mes y medio antes, la madre de la protagonista, Alejandra Sardiña, había empezado a preparar la sorpresa.

«Creo que fuimos el centro de atención del fin de semana, la comidilla en todos los lugares», resumió este martes en los micrófonos de Radio Voz, por los que pasó también Marcos González, el dueño de la carroza. A Alejandra se le encendió la bombilla en el paseo de Xuvia, en Narón, cuando vio un carro de caballos. En ese momento ya se planteó que era un buen regalo para la Comunión de su pequeña. «Empecé a preguntar por los presupuestos que había en la comarca, pero no me convencían», explica. Sin embargo, el día que uno de sus jefes, Víctor Gregorio, le enseñó la foto de una que había visto, sabía que era la idónea. «La vi y dije: ‘‘¡Dios mío! ¡La que hemos liado! Porque la quería sí o sí para mi hija», recuerda. 

«Valió la pena»

Resulta que esa persona que le dio la idea regenta la yeguada Casa Capillas, en Río do Pozo, de la que salieron los caballos de manto blanco y manchas negras -de raza Appaloosa, como el de Pipi Calzaslargas- que tiraron el sábado del carruaje, adquiridos hace varios años por Marcos. Así que, con los contactos hechos, Alejandra aceptó el precio de alquiler: 1.200 euros más los gastos de desplazamiento, tal y como oferta Hípica Marcos, un negocio de Tui.

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En la web la denomina «Coche de caballos Cinderella» y subraya que es un «coche para dejar inmortalizados los días más bonitos de vuestros eventos». «Es un regalo muy caro, pero valió la pena porque era un día único en la vida de mi hija y lo vivió con una ilusión enorme. Quería que mi hija fuera una princesa a lo grande», expresa Alejandra.

El primer encuentro entre ella y Marcos, con el fin de dejar todo preparado, se produjo el viernes. La idea era solo recorrer desde el parque de la Ranita hasta la iglesia, pero finalmente el dueño de la carroza la convenció para lucirla por más lugares de la ciudad. «Me dijo que la luciera y aprovechara, que para qué la iba a esconder», cuenta. Eso sí, todo en secreto hasta el día D.

Al verla, «alucinó»

Así que, al día siguiente, Alma, de 9 años, se encontró con ella en el muelle. «Alucinó, tenía los ojos muy abiertos», rememora su madre. A continuación, se montó y pasó por Esteiro y la avenida de Vigo antes de alcanzar Canido. Los viandantes y conductores se quedaron atónitos y, como se pudo ver en las redes sociales, no pararon de sacar fotografías. Además, mientras la pequeña estaba en la celebración, el vehículo se siguió mostrando por la urbe, con un cochero que también va vestido de época a los mandos.

«Mi niña es una superprincesa. Le gusta todo lo que tiene que ver con las coronas, las joyas, los vestidos largos... Además, siempre la apasionaron los caballos, así que se unieron dos de sus principales gustos en el regalo. Fue ideal», añade Alejandra.

Para Marcos, que también es el responsable de Agro A Gándara, la jornada en Ferrol fue el escaparate perfecto para su negocio, aunque no le faltan peticiones. «Los coches de caballos siempre llaman la atención. Este es el propio de Cenicienta, pero tenemos otros de corte antiguo que se usan para películas -una de las últimas, Contou Rosalía- o para lo que nos lo piden», explica este empresario, que pronto seguramente cumpla el sueño de otra pequeña princesa.

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