Un apartamento amarrado en la ría de Ferrol

Un velero en el kilómetro cero del Camino Inglés acoge a turistas que desean pasar una noche diferente


FERROL / LA VOZ

Entre los alojamientos de Ferrol que se ofertan en el portal Airbnb, uno llama a la curiosidad. No por ser lujoso, más barato o por estar en una zona recóndita, sino por tratarse de un velero. Con 11 metros de eslora y 3,5 de manga, acoge hasta a seis personas, por 120 euros cada noche en temporada alta. El propietario, Alberto García-Samaniego, arquitecto y secretario del Club del Mar, lo compró hace diez años, pero no fue hasta hace tres cuando lo propuso como apartamento de alquiler. «Está pensado para la gente que busca algo diferente», expresa.

Amarrado en la dársena de Curuxeiras, usa el Camino Inglés como principal reclamo: los peregrinos tiene la opción de pasar en el agua la noche anterior al inicio de su periplo. «El año pasado y el anterior tuve muchísimos turistas, sobre todo anglosajones, porque a los de fuera les gustan este tipo de propuestas», cuenta Alberto, que cita a británicos, neozelandeses, australianos o canadienses. Además, no todo se queda en el turismo, sino que también hay ejemplos como el de unos ingenieros franceses que trabajaron para Navantia durante dos semanas y optaron por el velero como alojamiento. «No se querían marchar, se lo pasaban pipa. Pescaban y hacían de todo», rememora el dueño.

Aunque por fuera pueda parece pequeño, en el interior del casco hay tres camarotes dobles, uno en proa -con acceso directo al baño, al que no le falta agua caliente- y dos en popa. Asimismo, cuenta con «todo lo que tendría un apartamento, pero en pequeño», como cocina, fregadero, nevera, horno y hasta copas de vino de acrílico irrompibles. Es ideal, comenta Alberto, para una familia con dos o tres niños.

Una amiga española suya que vive en Los Ángeles fue la que le abrió el mundo a Airbnb, bastante desconocido en España hace tres años. «Es una cosa curiosa, por ahora única en Ferrol. A la gente le gusta salir a la cubierta, tomar algo de noche y, en definitiva, relajarse», cuenta.

También para navegar

El Playu, como se llama por el origen gijonés de Alberto, también sale mucho a navegar, aunque para ello hay que alquilarlo por otra vía, en la web Cosas de barcos, ya que Airbnb no permite tener un apartamento en movimiento. Por eso, muchos usuarios hacen la combinación. «Vienen a dormir por la noche, pero por el día salen a navegar. De hecho, a los peregrinos les gusta ir hasta la boca de la ría y venir navegando como parte del Camino Inglés», cuenta el propietario.

El velero es del modelo alemán Hanse, muy rápido y también fácil de manejar, con un foque autovirante. El alquiler, que ya hace desde que lo adquirió, es a razón de 350 euros el día completo, aunque con descuento si se amplía el número de jornadas. Siempre con patrón incluido, que es el propio Alberto.

El propietario cree que el turismo a nivel de puerto está «subiendo un montón» en Ferrol, principalmente «apoyado en el Camino Inglés», sobre el que se están haciendo campañas «fantásticas», dice. «El kilómetro cero del Camino tiene mucho potencia e incluso nos ayudamos entre los diferentes servicios de la zona. Estaría bien, lo único, que mejorasen las infraestructuras portuarias, sobre todo en temas de seguridad», añade, a bordo de su pequeño apartamento.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ferrol

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
28 votos
Comentarios

Un apartamento amarrado en la ría de Ferrol