De presupuestos a cosas inservibles


No sabía si iniciar esta crónica ciudadana hablando de un nuevo capítulo de los presupuestos del Concello -el cuento de nunca acabar, tres años sin cuentas y ahora Jorge Suárez las presenta in extremis y con cuatro días para no-negociar- o sobre el gran despliegue de moda, ingenio y diversión que Ferrol iba a celebrar anoche. El primer tema me aburre soberanamente, como supongo que a ustedes, y el segundo, no es más que la consecuencia de lo que les hablé la semana pasada en este mismo espacio, el gran potencial del comercio local, capaz de tirar hacia adelante contra viento y marea. Con o sin Zara. Mira que van ediciones de la Fashion Night, y todavía siguen sorprendiendo.

Pero en esta ocasión me detendré en otro tema, que sacó a la luz mi compañera Beatriz Antón. Como buena periodista, muy observadora ella, reparó en elementos, que en el día a día pasan desapercibidos, pero que llevan años afeando la imagen de la ciudad, y total para nada.

Y son instalaciones urbanas no precisamente pequeñas, que forman parte del mobiliario urbano aún siendo inservibles desde hace tiempo. Pero ni se quitan ni se arreglan. Sin duda, el elemento estrella de las cosas que no sirven para nada en Ferrol es la gran pantalla instalada en el 2010 por la Xunta delante de Correos para informar en tiempo real de los buses de Ferrol. Permítanme que me ría. Obviamente nunca funcionó.

Pero les cuento más. Primero la Xunta dijo que lo instaló la administración autonómica, pero que oye, luego se lo transfirió al Ayuntamiento, y lío, lío. El Concello, por su parte, aseguró, primero, que no era suyo, y luego, que, vale, que era suyo.., pero que lo había estropeado una avería por una tormenta y ya no se supo nada más. Surrealista.

Al otro lado de Correos, el cartel que sí llegó a funcionar en su día anunciando la cartelera del Jofre también se fundió a negro. Debe ser dificilísimo arreglarlo a tenor de los años que llevan convertidos en parte del mobiliario urbano inerte de la ciudad. Y a esta lista podríamos sumar un largo etcétera: cabinas sin teléfono, marquesinas por las que no pasan el bus, paneles informativos sin información, carteles informativos de obras que ya concluyeron, farolas antiguas... Pero al final, no nos olvidemos, solo son solo cosas, cosas materiales.

Para terminar la crónica, podría invitarles a que hagamos una porra sobre si creen que Jorge Suárez será capaz de sacar adelante sus primeros presupuestos de este mandato, o si el intento se quedará en eso, en un intento. La próxima semana se desvelará el misterio.

Votación
2 votos
Comentarios

De presupuestos a cosas inservibles