«Se saca más invitando a una copa que con veinte horas de investigación»

FERROL CIUDAD

CESAR TOIMIL

Juan o Neo, como lo llaman sus compañeros, lleva una década en las calles: «Hemos destapado muchas infidelidades». Es el único detective privado de la zona de Ferrol

01 mar 2018 . Actualizado a las 15:27 h.

En sus primeros pasos como detective, su jefe le mandó a un local que define como «muy underground». Allí se ejercía la prostitución, se vendía droga y un mes antes habían acuchillado a una persona. «Un sitio encantador, sobre todo para un novato como era yo», bromea. A pesar de que se acercó al sitio entre nervios, se le fueron una vez cruzó el umbral de la puerta. «Ahí, nada más haber acabado los estudios, es cuando se ve si tienes madera para esto». Así que entró, cayó bien entre sus objetivos, soltaron un buen saco de información válida y su jefe, al volver, le dio una palmada en la espalda. ¿Cómo lo hizo? Con una técnica bien sencilla. «Siempre digo que se saca más información invitando a un cigarro y a una copa que con veinte horas de investigación y seguimiento», apunta. Juan, Neo para sus compañeros de profesión, es el único detective privado -al menos con licencia- en la zona de Ferrol, con despacho en la calle Galiano.

Como no estaba convencido sobre qué hacer, después de pasar por un par de carreras, acabó estudiando para esta especialidad, como le aconsejó también su suegra. Aprendió durante un año en una empresa en Santiago y dio el salto a Ferrol, donde nació y lleva una década ejerciendo. «Vi que era una plaza que nunca había sido cogida y luego con el tiempo me fui dando cuenta del porqué», desvela. En la urbe naval «hay más exigencia a nivel judicial», detalla. «Por ejemplo, en las bajas laborales fraudulentas tienes que tener una batería de pruebas muy buenas, porque se protege mucho al trabajador en los juzgados», agrega. En realidad, no se desvía mucho de la dificultad que entraña Galicia en general, por su «población atomizada». «Son núcleos de población pequeños, zonas muy rurales en las que todos se conocen y no pasas desapercibido. Además, el gallego es muy observador y desconfiado. Entonces, hay que tomar muchas precauciones», asegura, y reitera que «los vecinos son el mayor problema para una investigación». Mientras tanto, en ciudades como Madrid «puedes ir pegado a cualquiera que casi nadie se da cuenta».

Todos los casos empiezan normalmente con una llamada que llega a su móvil. «Los clientes son personas que se encuentran en una situación muy excepcional y que no tienen otra forma de salir de ahí. Solemos ser el último bastión», explica. De hecho, como supone un desembolso económico importante, muchos optan por hacerlo ellos previamente, con malos resultados habitualmente. En número de peticiones, en Ferrol los particulares «ganan de goleada» a la empresas.