Un recinto que se comenzó a vaciar al prohibir actos con grandes concentraciones

La Voz

FERROL CIUDAD

06 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La plaza de Armas fue, durante muchos años, el punto de referencia de concentraciones masivas de público con motivo de la Semana Santa, los conciertos de las fiestas del verano o las movilizaciones laborales. El estado del firme de la plaza y, consecuentemente, del párking, ya comenzaba a preocupar a los responsables municipales en el año 2006. Se prohibió cautelarmente la organización de grandes espectáculos y el Concello de Ferrol encargó unas pruebas de resistencia a la empresa Applus, que concluyó que «los elementos estructurales presentan un estado de conservación aceptable, no detectándose síntomas de comportamiento anormal». No obstante, se estableció un nuevo plan de usos, autorizando el tránsito de vehículos medios y furgonetas por el vial frontal del consistorio, mientras que en la zona central de la plaza se permitían los pasos de Semana Santa llevados por costaleros, pero no sobre ruedas.

Durante el mandato del socialista Vicente Irisarri se llegó a elaborar un estudio para la reforma de la plaza y el aparcamiento, y sus sucesores, los populares de Rey Varela, encargaron uno nuevo. Pretendían iniciar en 2012 las obras, que inclúan dotar al párking de dos plantas más. No se llevó a cabo y al final del mandato, el edil de Urbanismo, Guillermo Evia, seguía abogando por una nueva plaza, aunque dejaba en manos del nuevo gobierno si sería «con o sin aparcamiento».

Y Ferrol en Común, que nada más entrar prohibió todos los actos con público en Armas, decidió que fuese sin párking, aunque el proyecto sigue en al aire.