Bruno García: «Me encanta Japón, en especial su comida»

La escuela de fútbol sala español es la mejor del mundo, de ahí que haya tantos técnicos en el extranjero. El ferrolano ejerce de seleccionador en el combinado nipón


Ferrol

Bruno García (Ferrol, 1974) es uno de los entrenadores de fútbol sala nacional más internacional. Tras pasar por varios clubes se abrió al mundo, como otros muchos preparadores, tras el crac de la burbuja del fútbol sala español. Entrenó en China, al Zhejiang Dragons, ha sido seleccionador nacional de Perú, así como de Vietnam, con los que consiguió una hazaña histórica para el país asiático, clasificarlo para el Mundial. Su gran trabajo llamó la atención de Japón, que lo ha contratado para un proyecto a largo plazo.

-¿Cómo le va por Japón?

-Ya llevo cinco años en Asia, aunque Japón es especial. Ha sido un cambio considerable en todo, cultura, estructura y hasta en ritmo de vida. Es un país muy organizado, que tiene mucha calidad de vida. Para mí, es otra experiencia y un nuevo reto.

-¿Y el día a día?

-Vivo en Tokio, aunque hago dos o tres viajes por semana a otras ciudades para ver los partidos de la liga profesional, que, por cierto, acaba de cumplir diez años. Tokio me parece una ciudad maravillosa, yo invitó a todo el mundo a conocerla. Tiene una excelente combinación de historia, cultura y modernismo. La tecnología es increíble, el sistema de trenes para desplazarse... Es un país digno de visitar.

-¿Es muy caro vivir allí?

-Todo es caro. Es verdad. Yo compro mucha fruta y está por las nubes. Una vez le pregunté a mi asistente por que valía tanto y se extrañó, me miró con cara de asombro y me dijo: Tiene que ser cara, tu sabes lo que cuesta cultivar la fruta, las verduras. Le dan un valor que nosotros no vemos. Es su cultura.

-¿Le gusta sushi?

-Me encanta toda la cocina japonesa, ya era fan de este tipo de comida antes de llegar. De hecho, ya cuando vivía en China o Vietnam dos veces a la semana me iba a comer a un restaurante japonés. Es muy variada y me gustan mucho los alimentos crudos o poco hechos. Me gusta el sushi pero también las sopas, pescados o carnes. Japón es una isla, muy grande pero una isla, y muy rica a todos los niveles.

-¿Vive en un hotel?

-Solo estuve un mes en un hotel, después alquilé un piso en el centro de Tokio. Es una suerte, mis ayudantes están a una hora y media o dos de la ciudad y se desplazan todos los días.

-¿Qué nivel tiene el fútbol sala japonés?

-La liga es la más estructurada de Asia, aunque el condicionante de que es tremendamente caro contratar a extranjeros. Los impuestos son exagerados y de ahí que haya poca gente de fuera jugando. Los hay y muy buenos, aunque solo en un par de equipos, que son los que lo pueden pagarlos. Los clubes tienen presupuestos muy altos, aunque para jugar sus partidos tienen que contratar un pabellón y la ley les obliga a cerrarlo todo el día, como si en España se alquilara para hacer un concierto. Cada jornada de liga les cuesta 24.000 euros. La liga japonesa es competitiva, aunque sería más si cambiaran estos dos factores.

-¿Cuál es su proyecto?

-Para ellos ha sido un varapalo no jugar el Mundial de Fútbol Sala del 2016, quedaron eliminados precisamente ante Vietnam, que yo entrenaba. Me han fichado con un proyecto a largo plazo, encaminado a meter a Japón en el Mundial del 2020. Antes, en el 2018, tenemos la Copa de Asia. Ese es el objetivo y además hay que tener en cuenta que Japón es uno de los países que opta a organizarlo. Intentaré reconstruir un poco la selección y rejuvenecerla, aunque daría para otra entrevista. Aquí el rol de los jóvenes y veteranos es otra cultura. El joven casi pide permiso al veterano para jugar. Hay mucho respeto.

-¿Cómo se comunica?

-En Vietnam tenía a un interprete en inglés, aunque aquí tengo uno que habla español. Japón adora a la cultura española y es fácil encontrar gente que se comunique en nuestro idioma.

-¿Piensa en regresar a casa?

-Llevó 14 años fuera de Ferrol, cinco en el extranjero. Realmente, en mi cabeza no está volver.

-¿Por qué tienen tanta fama los técnicos españoles?

-Los propios brasileños, que son los que lo inventaron el fútbol sala, dicen que la escuela de entrenadores de España es la mejor del mundo. Hace muchos años que optamos por un modelo en el que la formación es la base. Nosotros formamos a los formadores y a partir de ahí todos somos mejores. Hay una escuela muy potente. Por ejemplo para ser entrenador de nivel tres, que es el máximo, necesitas 3.000 horas de formación y en otros países los haces en un fin de semana. Hay mucha gente copiando nuestro modelo.

«El ascenso de O Parrulo le vendrá muy bien a Ferrol»

Ha sido entrenador de O Parrulo y asegura que está encantado de que el equipo ferrolano haya subido a Primera: «Tengo muchos amigos en ese club -explica- y estoy súper contento. Creo que ha sido una gran noticia para Ferrol. No es solo la hazaña deportiva, si no que generará empleo y riqueza para la ciudad. Todo lo que se invierta en O Parrulo, retornará a la ciudad multiplicado por diez. Ferrol necesita cosas así, que se genere ilusión. Cada vez que vengo a casa todo el mundo me dice lo mismo, hay pesimismo. Creo que el ascenso de O Parrulo genera ilusión y optimismo. Además, en esta zona hay miles de aficionados al fútbol sala, somos precursores y promotores de esta especialidad deportiva a nivel español».

Añade que desde Japón siguió los partidos de la fase de ascenso de O Parrulo por Internet: «He visto a la afición en la grada y me ha recordado otros tiempos».

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