«Mucha gente pasaba una y otra vez ante Cáritas y no se atrevía a entrar»

Deja la dirección de la entidad benéfica, que asumió en los peores años de la crisis


Ferrol

Josefina Rebés (Barcelona, 1949) o Fina, como la llama casi todo el mundo, lleva más de 40 años en Ferrol «porque me casé con un ferrolano» y diez de ellos presidiendo Cáritas, justo cuando apretó más la crisis y tenían menos donativos. Hace meses las cosas comenzaron a ir un poco mejor y tomó la decisión de dejar el cargo, aunque sigue en funciones a la espera del nombramiento de su sucesor, que intuye que está bastante adelantado. Advierte de que no se marcha, sino que seguirá colaborando como una voluntaria más. Fina gana tiempo para estar con su familia, «porque aumenta y tengo necesidad de estar un poco más con los míos, además no es bueno quedarse siempre en un sitio ni para la persona, ni para la institución». Desde el día que presentó la renuncia no se cansa de agradecer el apoyo a los voluntarios, las trabajadoras y un equipo «sin el que sola no hubiese podido hacer casi nada».

-¿Qué ha sido lo más duro?

-La crisis que hemos pasado: cuando ves gente que viene como con vergüenza a pedir ayuda y no es culpa de ellos, sino que es una situación que les afectó por el estado del país. Fue una cosa dura. Hubo parejas en las que se quedaron los dos sin trabajo casi a la vez y de repente se vieron en una situación muy difícil. Las familias se ayudan entre sí, pero llega un momento en el que ya no pueden más, yo recuerdo a mucha gente que pasaba una y otra vez delante de la puerta de Cáritas y no se atrevía a entrar.

-¿Tienen el caso contrario, de personas que abusan de la ayuda?

-Lo que tenemos es a gente que no es que se instalen en la situación de pedir ayuda, es que sufren una pobreza que se cronifica y no logran salir adelante.

-¿Ferrol sigue siendo la ciudad con más necesitados?

-Ha sido la ciudad más perjudicada, porque vivía de la construcción naval y de la marina, pero eso se ha acabado. Así que seguimos siendo una de las agrupaciones con más necesidades en la zona de Ferrol y Narón, eso desde luego.

-¿El nuevo centro asistencial es el recuerdo más positivo que se lleva?

-Crear el nuevo centro es un logro, pero yo me quedo con el cariño de la gente, de los voluntarios, de los trabajadores y de nuestro equipo. Otra cosa que me enorgullece es haber conseguido quitar a las empleadas del sótano en el que tenían que hacer su labor y puedan tener estancias con luz del día.

-En la presentación dejaron claro que les gusta la reforma del arquitecto ferrolano José Romero.

-Es que fue un arquitecto que se implicó mucho y hizo una construcción moderna, pero que se adapta a las necesidades que tenemos. Y es un despacho de aquí, son accesibles y muy buenos a la hora de trabajar con ellos.

-¿Qué necesita más Cáritas ahora? ¿ Voluntarios o donativos?

-Siempre se necesita la mano de los voluntarios, pero para crecer necesitamos donativos y subvenciones con las que poder haces frente a las necesidades. Es nuestra demanda de siempre, ya lo sabemos, pero es que las aportaciones se han reducido mucho en especial en el 2015, aunque se han recuperado un poco y esperemos que sigan así. Todo lo que se recauda por esta vía va directamente a las familias o a las personas que tenemos en pisos de emergencia. Se trata de los fondos propios. De cara al 2018 habrá que volver a buscar alternativas, porque la Fundación Barrié no va a poder aportar nada, ya que tienen otras metas y Amancio Ortega tampoco.

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