«Ferrol es una ciudad de científicos, aunque aún no se le haya reconocido»

Firme defensor de la naturaleza, llama la atención sobre el alto valor ecológico de la ría


Ferrol / la voz

Carlos Brezmes Comesaña (A Coruña, 1965), biólogo de la Consellería do Mar, acaba de publicar, de la mano de la editorial Embora, Ferrol y la biología marina. Un libro que, entre otras muchas cosas, es un viaje a través de la intensa relación -no del todo conocida, y por desgracia siempre infravalorada- que Ferrol ha mantenido, desde el siglo XVIII, con la ciencia. Y que es también, por supuesto, una ardiente llamada a proteger la naturaleza.

-Ferrol, que dio al mundo figuras de la ciencia como la oceanógrafa Ángeles Alvariño o como el naturalista López Seoane, ya recibió en el pasado la visita de investigadores como el Barón de Humboldt. Sin embargo, la imagen que la ciudad ha proyectado al mundo a lo largo de su historia no está muy unida a la ciencia.

-Ferrol es una ciudad de científicos, aunque eso aún no se le haya reconocido. Son muchos los científicos que han nacido aquí, y muchos también los que han pasado por la ciudad. La moderna investigación, la ciencia experimental, tiene una gran deuda con Ferrol, con esta ciudad. En Galicia, hasta a la propia Universidad de Santiago le costó mucho, en su momento, acercarse a la ciencia que, modernamente, avanza gracias a la experimentación. Su mundo era el mundo del dogma. Pero en Ferrol no sucedió eso, sino todo lo contrario, gracias a las personalidades que aquí se congregaron. No hay que olvidar que la Ilustración llegó a Galicia a través de Ferrol.

-Algo en lo que sin duda tendría mucho que ver su condición de gran base naval del Siglo de las Luces....

-Por supuesto. En el siglo XVIII, Ferrol fue una puerta abierta al nuevo mundo, y por lo tanto a todos los avances científicos. Entre ellos, al estudio de la biodiversidad.

-Resulta curioso que figuras como el propio naturalista López Seoane, que hasta se carteaba con Darwin, hayan caído poco menos que en el olvido, a pesar de la importancia de su legado científico.

-Sí. Y eso que López Seoane fue, además, un típico naturalista del XIX, con una gran pasión de coleccionista. Un científico que incluso descubrió alguna especie desconocida, como la llamada víbora de Seoane. Y que no solo mantuvo correspondencia con Darwin, sino también, entre otros, con el príncipe Alberto I de Mónaco, fundador del museo oceanográfico de su país.

-¿En qué estado se encuentra la ría de Ferrol?

-La ría de Ferrol, que posee un enorme valor ecológico, y que es muy singular, una lengua de mar que se adentra en la tierra, ha sufrido mucho, pero ha tenido una gran paciencia con nuestra especie. Ahora ya no se le hace tanto daño como antes, pero aún hay, por desgracia, quien la confunde con un vertedero de basura.

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