Las herencias de la política

Andrés Vellón Graña
Andrés Vellón LA GÁRGOLA

FERROL CIUDAD

12 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Ferrol padece, semana tras semana, los problemas de un gobierno en continuo colapso. De un gobierno que no quiere, no sabe o no puede darle salida a cuestiones imprescindibles para el corto y medio plazo del municipio y sus vecinos. ¿Va a haber acuerdo para la tasa para el saneamiento de una ría que agoniza? ¿Se dará solución a la estrepitosa situación económica de Emafesa? ¿Habrá presupuesto para este 2017? ¿Qué sucede con el convenio de Defensa? ¿Se quiere o no se quiere? ¿De qué fondos se dispone para reparar baches de calles ya carcomidas? ¿Los servicios se remunicipalizan, como se prometió en campaña, o no se remunicipalizan? ¿Se va a crear suelo industrial en Ferrol o no?... Son solo algunas cuestiones que están sobre la mesa y que, viendo lo que se ve, sobre la mesa van a seguir. ¿De quién es la responsabilidad de que se haya llegado a esta situación? Todas las fuerzas con presencia en el arco plenario ponen de su parte para este atascazo en la plaza de Armas, donde la improvisación guía buena parte del orden del día mientras siguen cayendo hojas del calendario. De esas que no se pueden volver a recuperar. Pero es el gobierno el que tiene que mover ficha. A un lado u otro. Que para eso, se supone, está ahí. No valen excusas ni pataletas. La aritmética es la que es. Se sabía en la investidura del alcalde. Y se sabía antes de la ruptura entre Ferrol en Común y parte del PSOE. Si hay cintura y responsabilidad para negociar y pactar más allá de siglas, tarda en aparecer. Y Ferrol no está para esperar. Ni lo estaba antes de la llegada de esta corporación ni lo está ahora. Los políticos pasan, pero la ciudad se queda digiriendo sus actos y herencias. Conviene no olvidarlo.