Buques de guerra franceses abrían sus puertas a las visitas

1 de febrero 1997


Hace hoy dos décadas, La Voz de Galicia informaba en sus páginas sobre la llegada a Ferrol de varias unidades de la Armada francesa que habían arribado al puerto de la ciudad, quince días después de su salida de Brest, para descansar y «reforzar los lazos de cooperación con España». La llegada de los buques generó cierta expectación entre la población, ya que las unidades se abrieron a las visitas públicas durante dos días, por lo que los ferrolanos pudieron conocer sus dependencias. Entre las embarcaciones amarradas en el muelle se encontraba el destructor De Grasse, comandada por el contralmirante Uzan, quien se refirió a la unidad como «uno de los buques mejor dotados del mundo en la lucha antisubmarina». El marino, acompañado en las declaraciones por el agregado naval en España, apuntó que la Armada de su país se encontraba en proceso de profesionalización, «al igual que el suyo», y que, en ese sentido, se hallaba inmersa en un proceso de reestructuración. Junto con el destructor De Grasse, en enero de 1997 también hizo escala en el puerto de Ferrol el buque de aprovisionamiento Duraned.

Tras su estancia en la ciudad, los buques franceses pusieron rumbo al Mediterráneo para ir al encuentro de otros barcos y realizar maniobras conjuntas con buques y aviones de las fuerzas armadas españolas. «Se trata de ejercicios para desarrollar la unidad de Europa», según comentó el agregado naval francés en España, que sirvió de intérprete al contralmirante Uzan, detallaba la información publicada por La Voz. En la noticia también se daba cuenta de la visita protocolaria que realizó al buque el por entonces alcalde, Juan Blanco Rouco, y el almirante jefe de la Zona, Gabriel Portal Antón.

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