«Estoy encantada de que me comparen con Norah Jones»

FERROL CIUDAD

Considerada como  la «nueva esperanza» del soul español, ELE ofrece un concierto este jueves en la capilla del Torrente Ballester

29 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Jueves • Centro Torrente Ballester • 21.00 horas • 5 euros •

Tras muchos años prestando su voz a proyectos grupales como Gospel Factory -donde sigue militando-, la cantante, compositora y pianista madrileña Elena Iturrieta decidió lanzarse a la piscina en solitario. La animó a dar el salto el bajista gallego Mani Castro y menos mal que le hizo caso. Su inmenso talento salió a la luz en su primer disco, Summer Rain (2014), y transformó a Elena en ELE, una artista con mayúsculas que ha sabido construir su propia personalidad a partir de los sonidos del soul, el jazz o el folk norteamericano. Acompañada de dos coristas de góspel, Loralí y Harry Bloom, este jueves presentará sus canciones en Ferrol junto a Pere Mellén (guitarra), David Schulthess (hammond), Gonzalo Maestre (batería) y su querido Mani Castro (bajo).

 -Dicen de usted que es la Norah Jones española. ¿Contenta con la comparación?

-Yo siempre fui fan de Norah Jones, la escucho desde hace muchos años y la semana pasada pude verla en un concierto que ofreció aquí en Madrid. La admiro muchísimo y, aunque no me gustan mucho las etiquetas, si me comparan con gente de ese talento, yo encantada. También dicen que me parezco a Alicia Keys y hasta me han comparado con Adele. Yo no veo tan claro ese parecido, aunque sí es cierto que quizás mi estilo encaje más con la mezcla de folk americano y jazz de Norah Jones.

-Las críticas de su disco son estupendas. ¿Resulta difícil digerir ese éxito tan rápido?

-No lo digieres, simplemente lo disfrutas. Cuando saqué mi proyecto no esperaba nada, tan solo que les gustase a mi familia, a mis amigos, a las personas más allegadas... Y ahora sigue siendo lo mismo, solo que la familia de ELE se ha agrandado.

-Su música bebe del pop, del soul, del jazz... Y ahora sorprende con «Not slaves», un tema en el que colabora con el cantante de rap Nach. Realmente parece que no le gusta ponerse límites.

-La verdad es que no. Me gusta probar cosas nuevas y tengo también un toque clásico de cuando estudiaba en el conservatorio. Me encanta disfrutar de todo lo que cae en mis manos y profundizar en esas mezclas me parece divertido y enriquecedor.

-Usted cuenta que le costó emprender su carrera en solitario. ¿Acaso no creía en su talento?

-Sí que creía, pero tenía mucha vergüenza e inseguridad. La misma inseguridad que a uno le entra cuando va a poner toda su alma en un proyecto. Tenía muchas dudas y me decía a mí misma: ¿Pero esto le va a gustar a la gente? Ahora pienso que si gusta, genial. Y si no, no pasa nada. Hay que disfrutar de lo que haces sin pretensiones.

-¿Para cuándo el segundo disco de ELE?

-Espero que salga a la luz el año que viene. No sé cómo sonará aún, si tendrá nuevas influencias, pero mi esencia va a seguir ahí. Eso seguro.