Un gobierno de mala digestión

FERROL CIUDAD

09 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

D ecía el poeta norteamericano Walt Whitman eso de que «a mi juicio, el mejor gobierno es el que deja más tiempo a la gente en paz». Y el novelista estadounidense Erskine Caldwell aquello de «un buen gobierno es como una buena digestión, mientras funciona casi no la percibimos». Ambas citas, en el caso de exiguo grupo de mando que ha quedado en Ferrol, no se cumplen. Para nada. Hay mucho ciudadano de a pie descontento con la situación que se ha generado en Armas. Descontento porque le influye. Porque paga peajes de los que no tiene culpa alguna. Y la digestión, desde luego, no está siendo buena. Porque las convulsiones se notan mucho, mucho.

Primero saltó por los aires el pacto Ferrol en Común-PSOE. Casi al tiempo saltó por los aires el grupo municipal del PSOE. Así. Una cosa detrás -o antes- de la otra. ¿Cuáles son las derivadas? Muchas. Y muy difíciles. O cambia el cuento o a Ferrol, en el ámbito local, ese más próximo al ciudadano, le queda por delante una larga travesía por el desierto. Un PSOE hecho trizas -¿merecen esta situación tantas personas que respaldaron esa lista en las municipales- y un gobierno formado (que se sepa hasta el momento) por seis ediles de Ferrol en Común y dos expulsadas del grupo socialista no va a ningún lado sin negociación, sin gestión y... Sin el PP. ¿Cómo cambia todo verdad? Las malas digestiones.