Tres orteganos y dos ferrolanas harán 100 kilómetros en bicicleta por Kenia

ana f. cuba ORTIGUEIRA / LA VOZ

FERROL CIUDAD

Inés (segunda por la derecha), junto a su hermana y sus amigos Pablo, Silvia y Marian.
Inés (segunda por la derecha), junto a su hermana y sus amigos Pablo, Silvia y Marian. ángel manso

Inés Campo ha juntado a 11 ingleses y españoles para afrontar este reto y recaudar fondos para una ONG

25 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Inés Campo nació en Ortigueira -donde sigue pasando los veranos-, vive en Londres desde hace una década y capitanea un equipo de 11 personas que participarán en la próxima edición de la London Night Ride, una carrera de 100 kilómetros (hay otra versión de 60) en bicicleta por las calles y lugares más característicos de la capital británica, que se celebrará la noche del 4 al 5 de junio. Su hermana Isabel, farmacéutica en Ferrol; el ortegano Pablo Díaz, cartero, corredor y ciclista; las ferrolanas Silvia Arroyo y Marian Vila; los madrileños Edelio Rodríguez, Eva Guzmán y Diego Manuel Toscano; Sole Less, de Gran Canaria; y los londinenses Jamie Isbell y Sam se han apuntado a esta iniciativa solidaria. Todos tienen vínculos de amistad o familia con Inés, que no tardó en persuadirles de que se inscribieran en la carrera.

Más allá del reto físico, el objetivo de la London Night Ride, en la que colaboran «muchas oenegés», como explica Inés, radica en conseguir medios para financiar distintas causas humanitarios. En su caso, busca recursos para la organización británica New Ways, que respalda proyectos de desarrollo en África. «Nosotros queremos recaudar fondos para apoyar las guarderías de Turkana [al norte del Kenia, donde forman y dan de comer a miles de niños]», indica. Hasta allí planea viajar este verano junto a su hija, Claudia, y a su sobrina Inés, para «trabajar durante tres semanas». New Ways y su homóloga española, Emalaikat, colaboran con la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol, su socio local en el continente africano, donde impulsan programas relacionados con el agua (como recurso sostenible), la salud, la nutrición o la educación.

Inés resume así la iniciativa: «Tú pones tu esfuerzo y tus amigos te dan un dinero para la oenegé». Aunque todos los participantes son aficionados al deporte, en los últimos días han empezado a entrenar y en las semanas que restan hasta el 4 de junio intensificarán las marchas para completar la prueba. A Pablo, deportista de nivel, la idea le resultó muy sugerente, por el carácter solidario y la oportunidad de conocer Londres. «La bicicleta me apasiona desde niño, aunque cuando me fui a trabajar a Madrid la dejé un poco de lado por el tráfico y me aficioné a correr», cuenta. Una lesión en el tendón de Aquiles le ha obligado a aparcar las zapatillas y ahora pedalea todo lo que puede.