El gobierno de Ferrol, guerra de guerrillas

Andrés Vellón Graña
Andrés Vellón CRÓNICA CIUDADANA

FERROL CIUDAD

06 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El gobierno municipal, formado por Ferrol en Común y el PSOE, está débil y fracturado. Por más que el alcalde, Jorge Suárez, intente templar gaitas y ofrecer imagen de sosiego, el mar de fondo es cada vez más grueso. Se pueden buscar mil excusas. Se pueden dar mil vueltas. Pero la realidad, siempre tozuda ella, acaba por imponerse. Y esa realidad dicta que ni en las cosas más básicas hay acuerdo. Solo hay que echar un ojo a lo que está pasando con Recimil. Cada uno por su lado y con estridencias como telón de fondo. Y es un ejemplo. Porque son muchas más cosas. Y visto como está en Madrid lo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, y vistas las perspectivas de unos y otros de cara a las autonómicas... ¿Cómo calificar el pacto de Ferrol? ¿Un pacto entre enemigos íntimos? Al alcalde le pesa Beatriz Sestayo y a Beatriz Sestayo le pesa el alcalde. Se sabe. Sin más. ¿Es posible así atender a la ciudadanía? ¿Se puede dar respuesta de este modo a las carencias de una urbe con muchas emergencias y que necesita empezar a recuperarse? Parece, como mínimo, muy difícil. Y más complejo todavía parece ponerse a gobernar para todos los votantes. Para todos los ciudadanos. El hecho de que en las filas socialistas (que rozaron los 6.000 respaldos en las municipales) Sestayo se encuentre cada día menos apoyada no ayuda. De hecho, entre su gente se habla más ya de su sucesión que de otra cosa. Demasiados personalismos en un partido que Ferrol necesita fuerte y que, justo en Ferrol, es especialmente simbólico.

¿Qué toca? Esperar. Para ver si impera el sentido común y hay tiempo todavía a que el gobierno local se ponga manos a la obra o, simplemente, aguardar a que caigan hojas del calendario y continúe una deriva atormentada por guerra de guerrillas que deja atónito al ciudadano. Ese ciudadano que es el que quita y pone alcaldías. Que nadie equivoque los términos.

Toca a su final una semana marcada en Ferrol por la política. Y no precisamente de altura. Y marcada también por el desgarrador testimonio del hijo de Elisa Abruñedo. Un crimen sin resolver. Una pesadilla que no puede quedar en el olvido. ¿Se ha hecho desde el ámbito policial todo lo que se ha podido? Seguro que sí. Pero hay que hacer más. Y más. Hasta dar con la mano asesina. Que no haya descanso hasta que esté entre rejas.

Por delante vienen ya esos días en que la ciudad se pone bien guapa con sus rondallas y su Semana Santa. Que no falte ni colaboración ni respaldos para que, un año más, Ferrol ofrezca una lección de cultura, tradición, ocio, turismo, encanto, respeto, pluralidad... Para que Ferrol recupere su sonrisa.