La cicatriz del Sánchez Aguilera

Andrés Vellón Graña
Andrés Vellón CRÓNICA CIUDADANA

FERROL CIUDAD

04 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Mientras continúa el debate sobre los futuros usos del Sánchez Aguilera el desvencijado cuartel se va cayendo a pedazos. Curioso. Desde okupas a coches abandonados. Todo un conjunto desolador y ruinoso. Está bien planificar el futuro. Rumiarlo y darle vueltas hasta dar con la solución perfecta. El caso es que ese gran acuerdo, esa gran decisión, se tome antes de que se venga abajo. Es el Ayuntamiento el que ha de ocuparse de su mantenimiento. Cosa del gobierno local que había antes y del que hay ahora. Es llamativo que algo que tanto preocupa, a lo que tanto mimo se le quiere dar, vaya acumulando grietas y maleza. ¿Destinar mucho dinero a eso? Tampoco se trata de dejarlo como una patena. Pero, al menos, tratar de ponerle algo de coto al abandono y al óxido. Porque hasta que aparezca algo nuevo en el Sánchez Aguilera van a pasar, en el mejor de los casos, varios años. Y, a día de hoy, forma parte del tejido urbano de Ferrol. Aunque más que tejido, es una cicatriz. Una cicatriz que será más y más profunda si no se hace nada.

Y hay que aplaudir el anuncio del concejal de Participación, Álvaro Montes, de que se va a consultar a la ciudadanía sobre el modelo para la reforma de la plaza de Armas. Habrá que esperar, eso sí, para ver si no se queda en otro brindis al sol. Y, en todo caso, habrá que ver de qué modo casan las opiniones vecinales con las de los técnicos... Pero, se ha dicho ya, hay que aplaudir ese anuncio, porque de ese modo se evitarán -o no- los errores que se están cometiendo con los planes de peatonalización, normativa de terrazas... Porque ahí sí que no se le ha consultado a nadie. El gobierno de FeC y PSOE se la juega, parece, al todo o nada. Se mueve en extremos y le surgen las polémicas. Y, si no tenía bastantes, ahora también la Xunta de Personal y el Comité de Empresa del Concello de Ferrol no se cortan a la hora de criticarlo por «incompetente» y «opaco». En esa filosofía de puertas abiertas con la que se quiere aromatizar la consistorial igual se les olvidan a los gobernantes los que están dentro. Mucha contradicción. Una detrás de otra...

Y lo que te rondaré morena. Porque la decisión de la concejalía de Patrimonio de Rosa Méndez de recuperar, aunque sea por quince días, el busto de un ministro franquista colisiona frontalmente con lo que se predica tanto desde Ferrol en Común como desde el PSOE. ¿En qué quedamos? ¿Tapamos o exhibimos? No es de extrañar que muchos ciudadanos se encuentren confundidos. A pesar de la cercanía, de las puertas abiertas, de la participación... Igual es que, en el día a día, no notan más allá de gestos muy para la galería.