Rondo periodístico al alcalde

FERROL CIUDAD

R.P.P.

Jorge Suárez inauguró las «Conversas no Parador» del Club de Prensa de Ferrol

21 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Como si de un entrenamiento futbolístico se tratase, el alcalde de Ferrol, Jorge Suárez, se sometió ayer a un rondo periodístico en el que el balón tiró a dar, pero supo regatear con soltura hasta el pase más envenenado. Auspiciado por el Club de Prensa, estrenó las Conversas no Parador de esta entidad. Concebido como un desayuno on-off, finalmente todo fue a micrófono abierto. Y el primer edil de la ciudad tiró de humor y fair play para intentar salir airoso de un distendido interrogatorio en el que advirtió que no será alcalde más de ocho años, que las «fricciones» con su socio de gobierno no son cosa de partido sino de personalidades y que, pese a defender la construcción naval militar, con las futuribles corbetas para Arabia Saudí «teño máis problema de conciencia» que con las fragatas noruegas.

DEFINICIÓN

Un «rapaz normal» al que tachan de perroflauta. El alcalde se autodefinió como un «rapaz normal» que pese a sus años en Vigo se siente «ferrolán polos catro costados» y que no entiende por qué se le increpa como «vigués traidor» cuando intentan insultarlo. Considera que «a política é ingrata» y se plantea «estar aquí oito anos como máximo». Encaja con humor los calificativos de perroflauta: «Estou profundamente afectado por que me chamen perroflauta. Hai tres ou catro meses empecei a comprar americanas para mudar esta situación», bromeó.

MURALLA

Tirar la parte de Puerto Chico. Jorge Suárez apeló a «tender pontes» entre administraciones. Y entre ellas, con Defensa, aunque apuntó que «nunca tiven ningún problema» con la Armada. A excepción, dijo en tono jocoso, del «conflicto mediático porque cando viñeron dous almirantes da OTAN eu ese día non estaba afeitado». Hay que llegar a puntos de acuerdo, instó. Y entre ellos, «poñer en valor o gran patrimonio que temos da muralla para alá», pese a que «cada vez que digo a palabra muralla ao almirante dalle un tic nervioso», dijo entre risas. Y entre bromas soltó también: «Un día pola noite temos que poñernos todos dacordo e ir a tirala». Ya en tono serio e institucional, defendió un acuerdo con el ministerio para conseguir derribar la parte de Puerto Chico, «onde hai un patrimonio marabilloso e uns edificios con valor arquitectónico».