Una rada exterior que nació con el hándicap de carecer de accesos terrestres


La falta de accesos terrestres fue, durante mucho tiempo, el gran hándicap del puerto exterior de Ferrol. Su construcción recibió muchas críticas por el hecho de que se inició sin que se acompañase de las obras para desarrollar esas conexiones por carretera y ferrocarril.

En el primer caso, el del vial, esa carencia lleva años solventada y ahora Caneliñas se encuentra unido a vías de alta capacidad a través de una carretera que se ha demostrado valida para la canalización del tráfico pesado derivado de la actividad de la logística marítima. Llegó, eso sí, tarde, puesto que las operaciones comerciales en la rada exterior comenzaron antes de que la carretera estuviese abierta, algo que se hizo en tres fases distintas.

En el caso del ferrocarril, la infraestructura, a día de hoy, se encuentra plasmada tan solo en papeles. No hay atisbo del inicio de las obras ni de cómo se va a realizar su desarrollo.

El convoy es imprescindible para ampliar el área de influencia terrestre del puerto y, en concreto, poder alcanzar el centro de la península y Madrid, el gran foco de consumo y producción. Hay que resaltar que hay radas portuguesas que aprovechan ese mercado, precisamente, por disponer de una adecuada conexión ferroviaria.

La expansión de la terminal de contenedores de FCT -ahora en manos del grupo turco Yildirim a través de Yilport- estará condicionada por la disponibilidad o no de esa infraestructura.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ferrol

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Una rada exterior que nació con el hándicap de carecer de accesos terrestres