Torrente y Torrente


Entre un Torrente y el otro Torrente media un abismo. El abismo de nuestra cultura. Uno es un Torrente de palabras, el otro es espectáculo subrayado con chistes fáciles. Es tremendo que en el 2015 la gran mayoría solo crea que existe un Torrente. El pasado desaparece si no nos esforzamos por recordar. El Torrente de Santiago Segura se ha comido al Torrente Ballester que escribió Los gozos y las sombras. Menos mal que, desde su fundación en Santiago, se trabaja para que la aniquilación de un patrimonio tan importante como este escritor no sea total. Ahora se expone su trabajo como fotógrafo en la sede compostelana, al tiempo que otro guardián de las esencias, Ponte Far, saca un libro necesario sobre la literatura que el ferrolano derrochó en las ciudades gallegas en las que vivió. Santiago, Pontevedra, A Coruña y, por supuesto, Ferrol están en este libro: Las ciudades de Torrente Ballester. La lluvia menuda, como letra menuda, de Compostela, la Pontevedra que parece que no existe, el frente de cristales de la Marina en A Coruña, la casa de Serantes en la que nació, letras que son como una poción mágica recopiladas desde el inmenso cariño que le profesa Ponte Far al Torrente escritor. Necesitamos estas reconstrucciones para que el vértigo del presente y del espectáculo no nos haga olvidar de dónde venimos y, sobre todo, que somos mucho más que unos chistes.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
13 votos

Torrente y Torrente