Lista la última «jacket» para Iberdrola

El astillero enviará paulatinamente las 22 cimentaciones que aún tiene en su planta

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Ferrol

El arranque del nuevo contrato de eólica marina que firmaron recientemente Navantia y Windar Renovables coincide con la finalización de la producción del otro encargo que tenían en ejecución en el astillero de Fene: la fabricación de 42 jackets para el parque de East Anglia One, que promueve Iberdrola en aguas de la costa este de Reino Unido. Hace tan solo unos días que la alianza formada por ambas compañías completó el montaje de la última de estas grandes estructuras de acero, que tienen 65,5 metros de alto, cerrando así el capítulo de la fabricación. 

No obstante, mantiene plenamente activa la fase de envío de las jackets al puerto holandés de Vlissinger, en donde la eléctrica de origen vasco cuenta con su base logística desde donde envía todos los componentes para ser instalados en el parque, que está situado a cien kilómetros aguas adentro. 

De hecho, las tres primeras cimentaciones que fueron colocadas en el mar de este recinto eólico -que cuando entre en operación contará con 102 aerogeneradores y será, con 714 megavatios, el de mayor potencia instalada del mundo- habían sido fabricadas en la antigua Astano.

Fuentes de la empresa pública explicaron que ya han efectuado tres envíos con doce jackets desde la planta de Perlío hasta la mencionada terminal portuaria holandesa, a través de una barcaza. El cuarto embarque navega ya rumbo a Holanda, por lo que quedarán aún en el astillero de Fene un total de 22 cimentaciones pendientes de ser enviadas al país, de acuerdo con los requerimientos del cliente. 

El East Anglia One fue el segundo contrato adjudicado por Iberdrola a la unión temporal de empresas formada por Navantia y Windar, después de que a finales del 2014 las hubiese adentrado en el sector de la eólica marina con la construcción de 29 jackets para el parque Wikinger, ubicado en aguas de Alemania. 

La curva de empleo

El desarrollo de este contrato generó más de un año de ocupación para varios centenares de trabajadores, aunque la curva máxima de empleo se alcanzó cuando se llegaron hasta los más de 800 empleados. La mayor parte de las tareas las han asumido compañías auxiliares, que son las que desarrollan fundamentalmente los pedidos de eólica marina en el astillero de Fene.

La antigua Astano cuenta con un proyecto para hacerse más competitivo en el sector de la eólica marina, para recrecer la grúa pórtico y así poder manipular cimentaciones de mayor tamaño de las que se fabrican actualmente en la planta de Perlío.

Es uno de los pocos astilleros del mundo -la mayoría europeos- que cuentan con instalaciones tan amplias destinadas a la fabricación de componentes para la eólica marina.

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