Madre biológica y de acogida, educadora en una casa nido y donante de leche materna: «Mi vida gira en torno a los niños»

BEATRIZ ANTÓN FERROL / LA VOZ

CERDIDO

Antía, retratada esta semana en la Casa Nido Aloumiños de Cerdido, que puso en marcha en el 2020
Antía, retratada esta semana en la Casa Nido Aloumiños de Cerdido, que puso en marcha en el 2020 JOSE PARDO

Antía Gómez Galego, de 25 años, tiene un bebé de 15 meses, educa a cinco niños en Cerdido y aún tiene tiempo para volcarse en actos altruistas a favor de la infancia: «Es algo que me transmitieron mis padres»

15 feb 2024 . Actualizado a las 09:17 h.

Hay personas que están hechas de una pasta especial y practican el altruismo casi de forma instintiva. Antía Gómez Galego es una de ellas, aunque ella se quita importancia. «Mi vida gira en torno a los niños y muchas veces siento que recibo de ellos más de lo que yo les doy», comenta esta joven de Cerdido de 25 años. Su día a día transcurre entre pañales, pucheros y grandes carcajadas. Madre de un bebé de 15 meses, esta técnica en Educación Infantil dirige desde el 2020 la Casa Nido Aloumiños de Cerdido (donde atiende a su niña y a otros cuatro pequeños de 0 a 3 años), y a pesar de tanto trajín familiar y laboral, todavía le quedan ganas para involucrarse en iniciativas altruistas dirigidas a la infancia. Y es que Antía forma parte de la red de familias acogedoras de la Xunta, que gestiona Cruz Roja, y además dona leche materna para bebés prematuros a través del punto de recogida que funciona en el Hospital Arquitecto Marcide de Ferrol.

Antía cuenta que su vocación por ayudar a los demás, y sobre todo a los niños, fue algo que mamó en casa desde niña. «Yo creo que es algo que me transmitieron mis padres, porque ellos acogieron a niños desde que yo era pequeña. Ahora tienen a dos en acogimiento permanente, pero antes tuvieron a otros niños de forma temporal, y muchos eran bebés de renuncia. Así que yo fui hermana de acogida y lo que viví todos esos años me hizo ver que es una experiencia maravillosa. Hay que tener en cuenta que estos niños vienen de vivir situaciones muy difíciles y lo que necesitan es que tú les des calma, estabilidad y mucho amor. Pero ellos también te dan muchísimo y siempre a cambio de muy poco», valora Antía.

Esa experiencia como hermana de acogida hizo que, ya de adulta, quisiese convertirse en madre acogedora. Antes de dar a la luz, ella y su pareja abrieron las puertas de su casa a dos hermanos de 5 y 6 años de forma temporal. Y ahora que su hija Mencía ha cumplido ya un año, ambos están de nuevo disponibles para acoger a otro pequeño en cuanto Cruz Roja se lo demande.

Donante de leche materna

Lo de hacerse donante de leche materna llegó más tarde, a los pocos meses de alumbrar a su pequeña. «A través de las redes sociales conocí el caso de una madre donante que me llamó muchísimo la atención, así que me puse a buscar información y para mi sorpresa descubrí que en el Hospital Arquitecto Marcide de Ferrol existe un punto de recogida», rememora.

Antía explica que el proceso fue muy sencillo —«solo tuve que hacer una pequeña entrevista y una analítica para comprobar que era apta para donar»—, y desde finales del año pasado de forma periódica acude al Marcide para entregar los botecitos de la leche que le sobra y se saca en casa. «Económicamente no me cuesta nada, porque en el hospital te dan todo el material que necesitas, como el sacaleches y los botes, y la verdad es que tampoco me supone ningún esfuerzo, porque me saco la leche en ratos que tengo libre y, por poca que sea, siempre va a ser de ayuda para un bebé que lo necesita».

JOSE PARDO

Antía cuenta que le gustan tanto los niños que siempre tuvo claro que orientaría su formación a ese mundo. Estudió el ciclo de Educación Infantil, y al terminarlo, le surgió la oportunidad de poner en marcha una Casa Nido en A Barqueira, en Cerdido. «El número máximo de niños que podemos admitir son cinco y eso supone una gran ventaja, porque, al ser tan poquitos, les puedes prestar una atención muy individualizada y adaptarte lo más posible a los ritmos de cada uno. Además, el vínculo que se crea con ellos y las familias es muy fuerte y para mí es muy gratificante poder contribuir a la vida en el rural, ofreciendo un servicio que antes no había», dice esta enamorada de su profesión. «Disfruto tanto de lo que hago que ya no lo veo como un trabajo».

Un acto desinteresado que se puede llevar a cabo en el CHUF y ayuda de bebés prematuros

Antía anima a otras madres de bebés lactantes a que donen sus excedentes en el punto de recogida que funciona en el Marcide, porque «por pocos mililitros que sean, van a suponer una gran ayuda» para los pequeños a los que van dirigidas las donaciones, esto es, prematuros de menos de 32 semanas o 1.500 gramos de peso, con patologías digestivas como la enterocolitis, cardiopatías o asfixia neonatal, porque, como recuerda el pediatra José Luaces, la leche materna les reporta «múltiples beneficios tanto a nivel nutricional como inmunitario».

José Luaces, en el punto de recogida de leche materna del Marcide
José Luaces, en el punto de recogida de leche materna del Marcide CESAR TOIMIL

En la actualidad, solo tres mujeres en toda el área sanitaria de Ferrol —entre ellas, Antía— son donantes activas de leche materna. Y, según revelan los datos aportados por el CHUF, las donaciones se han reducido significativamente en los últimos años. El punto de recogida del Marcide se puso en marcha en el 2018 y aunque al principio la iniciativa tuvo una gran acogida —en el 2020 había 14 donantes—, las cifras fueron bajando paulatinamente. De los 265 litros que se entregaron en el CHUF en el 2020 y 2021 se pasó a 40 en el 2022 y a solo 9 en el 2023.

Si una madre quiere hacerse donante, no tiene más que ponerse en contacto con el servicio de Pediatría del Marcide. «Yo creo que muchas madres no lo hacen por desconocimiento», apunta Antía. El proceso se ha simplificado recientemente, ya que antes las entrevistas y analíticas previas a la inscripción de las madres en el registro de donantes se llevaban a cabo en A Coruña o Santiago, pero desde octubre ya se hacen en el CHUF, evitando así los desplazamientos. Una vez incluidas en ese registro, las madres pueden entregar sus donaciones en el Marcide, desde donde se envían al banco del Hospital Clínico de Santiago para su pasteurización y distribución por los hospitales que las solicitan.