Un cedeirés que vive en Miami dona 20.400 euros para reponer el tejado de la capilla de San Antón

ANA F. CUBA CEDEIRA / LA VOZ

CEDEIRA

José Antonio Vilela Rodríguez, el viernes por la tarde, con la capilla de San Antón de Corveiro y el cruceiro al fondo
José Antonio Vilela Rodríguez, el viernes por la tarde, con la capilla de San Antón de Corveiro y el cruceiro al fondo JOSE PARDO

José Antonio Vilela Rodríguez, ingeniero de Telecomunicaciones, nació en Cedeira hace 76 años, se marchó a Estados Unidos para trabajar en la NASA y lleva años dedicado a la Bolsa

05 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El tejado de la capilla de San Antón, en Cedeira, muy deteriorado, corre el riesgo de venirse abajo. Así se lo trasladaron las dos vecinas que se ocupan de limpiar el interior de la ermita a José Germán García Veiga, que habló con tres o cuatro personas más para crear una comisión y recaudar fondos en el pueblo para reparar la techumbre. «Llegó la pandemia y quedó todo en nada», cuenta. Pero el problema iba a más y este verano decidió contárselo a su amigo José Antonio Vilela Rodríguez, nacido en Cedeira en 1945 y residente en Estados Unidos (ahora en Miami) desde hace años. Y él asumió, sin dudarlo, la financiación de toda la obra, por 20.415,12 euros, según figura en el presupuesto.

Con este dinero se repondrá la cubierta de la capilla, con uralita y teja, se sustituirán los puntones dañados y se pintará el exterior de la construcción. «Uno va por la vida y tiene sus aventuras, pero la vida necesita un puerto seguro donde anclarse, y el mío es Cedeira. Tengo un pequeño lugar dentro de mí, como una pila, que cargo cuando vengo y ya estoy listo para una temporada. Es una necesidad emocional, si un año no vengo parece que ha sido en blanco», confiesa Vilela Rodríguez. Y dentro de Cedeira, su sitio está en San Antón. «Es mi lugar preferido en el mundo y he viajado por 84 países», recalca.

De hecho, su deseo, desde hace años, es hacerse con los terrenos que rodean la capilla para crear una especie de parque o área recreativa de carácter público, «para que los vecinos puedan tener unas instalaciones más cómodas [en la Xira de agosto o en la romería del día de San Antón]». «Lo intenté hace tiempo, pero no conseguí que me los vendieran. Tengo la esperanza de lograrlo. Aportaría el dinero necesario para la compra al Concello de Cedeira, que sería el que lo adquiriría, sería público», explica.