El Museo Mares de Cedeira suma más de 17.000 visitantes en sus primeros cinco años de historia

ANA F. CUBA CEDEIRA / LA VOZ

CEDEIRA

Las visitas guiadas han despertado gran interés desde la apertura del museo
Las visitas guiadas han despertado gran interés desde la apertura del museo JOSÉ PARDO

Entre los logros destacan el reconocimiento como colección museográfica y la divulgación «da memoria deste pobo»

26 jul 2021 . Actualizado a las 04:55 h.

Los vecinos abarrotaron la biblioteca del pósito la tarde noche del 9 de febrero de 2016, un día de viento y mala mar. Nadie quería perderse la presentación del proyecto del Museo Mares de Cedeira y la firma del acuerdo marco de colaboración suscrito, allí mismo, entre el colectivo promotor, la Asociación Mares de Cedeira, el Concello y la Confraría de Pescadores Santa María do Mar. «Estamos felices», confesaba José Rodríguez Arribe, Jose de Vigo, impulsor de esta iniciativa, junto a Vicente Rey Vilarelle, mecánico, y Eduardo González Villarnovo, Eduardo do Mimo, armador, los tres jubilados.

«A idea é moi vella, sempre tiven preocupación e gañas de que Cedeira, que naceu no mar, volvera ás súas orixes para contarlles aos nenos e aos miles de persoas que nos visitan cada ano de onde vén este pobo», explicaba Arribe, funcionario especializado en prevención de riesgos laborales en la pesca, en noviembre de 2014. El trabajo que quedaba por delante era ingente, pero la tenacidad y la ilusión pudieron más que cualquier obstáculo. A principios de julio de 2016, Covadonga López de Prado Nistal, directora del Museo Massó, en Bueu, calificaba el proyecto de Cedeira como «ejemplar, por tratarse de una iniciativa ciudadana, en la que se involucra un sector muy amplio de la población y la Administración local».

Ese fue, desde el principio, el propósito de Arribe y su equipo, crear «un museo do pobo». Y el 23 de julio de 2016 se inauguraba el Museo Mares de Cedeira, para preservar la memoria de un pueblo «unido» en torno al mar. «Algúns oficios e explotacións xa están desaparecidos, como as fábricas de salgadura e conserva, moitas especies de peixes son difíciles de atopar na lonxa, e algunhas artes de pesca están prohibidas ou en desuso. É rara a familia cedeiresa que non teña antecedentes de mariñeiros, peixeiras, traballadoras das fábricas de salgadura ou de calquera outra actividade do mar, pero moitos descoñecen como se pesca un rape ou unha langosta, sobre todo nas novas xeracións», subraya Arribe en un texto que tenía previsto leer en el acto de conmemoración del quinto aniversario, que decidieron suspender por la evolución de la pandemia.