La ferretería Luciano, de Cedeira, diversifica su oferta y se apunta al comercio electrónico

ANA F. CUBA CEDEIRA / LA VOZ

CEDEIRA

Fundada hace casi cuatro décadas, esta empresa familiar cobra nuevo impulso y ultima la apertura de su tienda en línea

23 mar 2021 . Actualizado a las 12:05 h.

La ferretería Luciano nació en 1983 en la avenida da Area, con un local de 220 metros cuadrados, por iniciativa de Luciano Rodríguez, nacido en O Porto do Cabo (en el lado de Valdoviño) y su mujer, la cedeiresa Ascensión López. «Mi padre falleció en 1990, con la ferretería en marcha y todos los trámites listos para abrir la gasolinera en A Maravilla», relata la benjamina, María, que entonces contaba tres años. El siguiente, Alejandro, tenía siete, y los dos mayores, 17 y 19. Ellos y su madre tomaron las riendas del negocio y abrieron la estación de servicio. La crisis de la construcción infligió un duro golpe a la empresa, «muy orientada hacia este sector», explica Alejandro.

«Desde los inicios tenemos un buen surtido de tornillería y ferretería en general. A raíz de la crisis fuimos cambiando, y seguimos trabajando con la construcción, para particulares y profesionales, pero también en forestal, suministros industriales para maquinaria y barcos, tenemos un gran surtido de pintura [para industria y vivienda], bricolaje, menaje... Y ahora, además, productos para la ganadería, como piensos y cereales», enumera el responsable del área comercial. «Al ser un negocio familiar, todos hacemos de todo», puntualiza. Agradece la fidelidad de los clientes: «Son muy buenos, los valoramos, son los que nos dan de comer. Echamos de menos a la gente de las aldeas, que vienen menos, por la pandemia y porque se van haciendo mayores. Nuestra premisa es que tanto nos da vender la pieza de un euro que la de mil... La venta de un euro te puede traer la de mil».

María se incorporó en 2011. «Tras dos años muy difíciles, empezamos a resurgir y ahora estamos en una buena posición, nos gusta emprender y una de las ideas es abrir la tienda en línea», señala la encargada del área administrativa. Uno de sus hermanos se inclinó por otras actividades y otro está al frente del taller de calderería de Cerdido, que también forma parte del Grupo Luciano. Una ayuda de la Xunta para digitalización e implantación de nuevas fórmulas de comercialización los animó a contratar a una experta en redes sociales y márketing digital. «Levamos uns meses en Facebook e Instagram, vai de menos a máis; coas nosas publicacións, aparte do tema comercial, intentamos transmitir ánimo e algo de positivismo nestes momentos...», comenta María Pilar Pérez, vecina de Moeche de origen cedeirés. «A través da web [www.ferreterialuciano.es] venderemos a toda a España peninsular, é un salto grande, haberá que ir pouco a pouco», dice. «Queremos aumentar el público, consolidar el que tenemos, y dar un paso más», abunda María. Su actividad, esencial, no se ha detenido por la pandemia, que quieren aprovechar para cobrar impulso, apelando al espíritu emprendedor del fundador, Luciano.