Cariño da pasos para crear un centro de interpretación de la industria conservera: «Queremos poñer en valor o noso patrimonio e a nosa identidade»
CARIÑO
La asociación creada con este fin pide la colaboración vecinal para ceder material ligado a las fábricas, que se exhibirá en el almacén de Ártica, una vez que sea rehabilitado
04 ago 2026 . Actualizado a las 10:42 h.«Esta historia, feita de traballo, mar e xente, precisa de ti. Axúdanos a preservala e compartila co mundo», reza el cartel con el que se promocionó la presentación de la Asociación Historia das Conserveiras do Porto de Cariño, un colectivo que nace con el objetivo de crear un centro de interpretación dedicado a las conserveras (incluidas las fábricas de salazón que datan del siglo XIX), motor socioeconómico de la localidad hasta hace un par de décadas. Ana Docanto, una de las socias de la única fábrica que pervive hoy en Cariño, La Pureza, preside la nueva entidad, que ya lleva trabajando dos años en este proyecto, después de un primer intento frustrado de poner en marcha un museo del mar surgido en el mandato de Purificación Seixido (BNG).
«Fernando de Miguel [logró reunir envases de conservas de 19 de las 23 o 24 fábricas que llegaron a funcionar en Cariño] foi quen suxeriu que había que retomar aquela idea, Emilio Ramil tamén animou... e empezamos», cuenta Docanto. La vicepresidenta es María Blanco; el secretario, Rafael Soneira; la tesorera, Sagrario Armada; y los vocales, Eugenia Piñeiro, Emilio Ramil y Fernando de MIguel. Tres representantes del colectivo se reunieron con el anterior presidente de Portos de Galicia, que se comprometió a cederle al Concello el almacén de la antigua conservera Ártica para montar el centro. Ahora están pendientes de que el Concello tramite la solicitud formalmente para poder avanzar y conseguir fondos para acondicionar este espacio. «É o sitio máis viable, así tamén recuperamos un edificio que non val para nada [...]. Esperamos a colaboración do Concello», señala Docanto.
Mientras, piden la ayuda de todos los vecinos para «recuperar latas, documentos, obxectos e calquera elemento que forme parte da memoria da nosa industria». Todo con el propósito de «poñer en valor o patrimonio e a identidade de Cariño», cuya historia no se explica sin las fábricas de salazón y la industria conservera. «Moitas cousas perdéronse, pero agradecemos que quen teña calquera peza nolo comunique para a súa cesión (que non doazón) ao centro de interpretación», recalca Docanto.