Una vecina de Cariño de 102 años, sin servicio de dependencia desde el 17 de julio
CARIÑO
«Falta voluntad y gestión», denuncia su nuera
20 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Carmen Manteiga Armada, Carmiña de Muíños, vecina de Cariño, cumplió 102 años el 3 de febrero. Su nuera Dolores Pérez denuncia que desde el viernes, día 17, «el servicio de ayuda a domicilio del que depende desaparece por completo ‘hasta nueva orden’». Asegura que durante las dos últimas semanas, la prestación se limitaba a una hora diaria, de 11.20 a 12.20. «Apenas servía de parche, pero algo ayudaba, y hoy me comunican que ni siquiera eso», contaba el jueves. Teme que julio y agosto, para su suegra «y para muchos otros dependientes» del municipio, se presentan «como un período de desamparo absoluto».
Califica de «desoladora» la respuesta que le ha dado el Concello de Cariño al pedir explicaciones sobre esta medida. «Dicen que trabajan con las herramientas que tienen y que cuando el servicio falla, la prioridad desaparece si [el usuario] tiene familia de primer grado. Parece que para la Administración tener hijos que se ocupan de sus mayores es la excusa perfecta para lavarse las manos y dejar de cumplir con sus obligaciones legales». Alerta de que esta situación afecta «a otras familias, a personas, en algún caso más jóvenes pero con un estado físico más delicado» que el de su suegra. Considera «inaceptable» que se apliquen criterios «que dejan en la estacada a quienes más lo necesitan».
Entiende que las trabajadoras del Servizo de Axuda no Fogar (SAF) «podrían ser reubicadas, mientras dura esta situación; de hecho en algunos casos ya lo han hecho». Habla del esfuerzo económico que afrontan para que una persona levante y acueste a su suegra. «Pero los horarios que hemos conseguido no son los adecuados para una persona de 102 años y esto no es sostenible en el tiempo, ni para nosotros ni para tantas otras familias que están al límite de sus fuerzas», advierte. «Si no hay personal, la responsabilidad del gobierno local es encontrar fórmulas atractivas y urgentes para cubrir las vacantes, igual que se usan incentivos salariales para tener una secretaria [...]», insiste.
Ha presentado quejas por registro, ha recurrido al servicio de Inspección y ha contactado con la Valedora do Pobo: «No busco culpables, busco soluciones». La Xunta respondió la semana pasada a las reclamaciones de las familias señalando que «las actuaciones administrativas pueden derivar en sanciones, si procede». Y el Concello de Cariño se comprometió a principios de julio a reforzar este servicio.