Eloy Martín, Manolín, el cariñés que diseña hoteles de los grupos Barceló o Meliá desde Huelva

ANA F. CUBA CARIÑO / LA VOZ

CARIÑO

Eloy (primero por la izquierda, sentado), junto al resto de integrantes del equipo
Eloy (primero por la izquierda, sentado), junto al resto de integrantes del equipo CEDIDA

Manuel Martín Peña, su verdadero nombre, se crio en la localidad de Ortegal y desde 2013 dirige con un socio WAPO Estudio, en la ciudad andaluza

02 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

En 2019 creó el cartel de la romería de San Xiao, en Cariño, donde se crio y donde le llaman Manolín. Es Manuel Martín Peña, nació en Madrid hace 60 años —«aún no llego a entender cómo tengo esa edad, lo último que recuerdo es coger un autobús para ir a hacer el servicio militar en Cáceres»—, aunque su madre era de Cariño y su padre de Lepe, en Huelva, la ciudad donde vive y donde estudió, allí y en la Escola de Arte e Superior de Deseño Mestre Mateo, en Santiago. Como ilustrador firma con seudónimo, Eloy Martín. En 2013 creó, con su socio, el arquitecto Juan Rubio, WAPO Estudio, al que más adelante se incorporaron Diana, Rocío y Pedro.

Interior del hotel Meliá Sierra Nevada, en Granada, diseñado por WAPO Estudio
Interior del hotel Meliá Sierra Nevada, en Granada, diseñado por WAPO Estudio

«Los clientes necesitaban ir más allá de su imagen gráfica y demandaban cómo resolver el interior de sus negocios, y así surge nuestro estudio de arquitectura y diseño. Yo buscaba un arquitecto y Juan buscaba un creativo. Ahí empezó nuestra aventura», explica. Arrancaron en los estertores de la crisis económica de 2008: «Nuestra gestoría no apostaba ni un duro por nosotros. Cerraban muchas empresas. Juan venía de un estudio de arquitectura de Sevilla que acababa de cerrar. La cosa no pintaba bien, pero cuando se tiene ilusión por algo, nada ni nadie te puede parar». Empezaron con pequeños locales en Huelva y en la zona costera (Punta Umbría, Lepe, Islantilla, Isla Cristina). Y en 2015 les llamaron para «resolver un tema de interiorismo en un hotel de Isla Canela, les había fallado su proveedor habitual». Acertaron. «Era un trabajo de muy poca importancia, pero pertenecía a un grupo empresarial muy fuerte, PRYCONSA, con varios hoteles en propiedad en la zona, alquilados a cadenas hoteleras más grandes», repasa.

Los grupos Barceló y Meliá

Al Barceló Isla Canela «le tocaba reforma (suelen hacerse cada siete o nueve años)». «Nos dieron la oportunidad de hacer ese proyecto y entramos por la puerta grande con el grupo Barceló», recuerda. Ahora les encarga proyectos integrales de diseño e interiorismo, coordinados con las constructoras, los carpinteros y el resto de profesionales con los que trabaja habitualmente el grupo. «También les hemos creado varias marcas, como Arrozante, un restaurante arrocería que están implementando en muchos de sus establecimientos y que tienen muy buena acogida», apunta.

De la mano de esta cadena internacional han podido trabajar en Marruecos o Túnez, «donde están en plena expansión» y adonde prevén volver en breve, a Djerba, para reconvertir un hotel de la zona «bajo la marca Barceló». Colaborar con «un grande» les ha abierto más puertas. «Empezamos con la reforma del Meliá Sierra Nevada, en Granada, a través de un buen amigo común, y con ellos seguimos. Ahora estamos con un hotel en Madrid», señala. «Trabajar para estas dos compañías, poder diseñar para cadenas de primer nivel... siendo un estudio pequeño y desde Huelva, geográficamente apartada, es un orgullo. Imagínate hacerlo desde Cariño. Un lujazo», recalca. Ese sería su sueño.

Vive del diseño, pero su vocación era el dibujo. «Dejar la ilustración en segundo plano tiene dos motivos importantes. Vivir de la ilustración es muy difícil, y cuando le dedicas tiempo, en este caso a nuestro estudio, te quedas sin margen para hacer nada más. Confío en acercarme cada vez más a esa pasión mía por el dibujo... el tiempo dirá. Por ahora vivo del diseño, y eso es muy importante para mí, y me siento muy afortunado por ello».

¿Cuándo volverá a hacer un cartel para San Xiao? «Por mí, cada año. Dependo mucho de tener más o menos tiempo, pero hacer el cartel de San Xiao siempre está entre mis proyectos. También es cierto que no conviene hacer el cartel varios años seguidos. Hay nuevos talentos en Cariño que merecen ese sitio más que yo, como Carmen Rodríguez, ilustradora, o cualquiera de los grandísimos fotógrafos, como Fernando, Chafa; Víctor Armada o Fran Pita; y sin olvidarme de otro de los grandes artistas de Cariño, como es Ramil». Reconoce que le gustaría mantener una relación mayor con el pueblo donde pasó su infancia —«la parte más decisiva de la vida»—, y cree que tal vez el cartel de San Xiao le sirva para «no perder ese acercamiento».

«También tengo contacto estrecho con el Club do Mar, con mis compañeros de la Xeración do 65, con amigos con los que me reencuentro en el [café] Bahía o el Marineda, en verano. Pero el contacto estrecho —subraya— es, sobre todo, con mi familia, que si bien no viven todos en Cariño, sí son incondicionales: Xico de Carinho, Ana, Carmen, Juan, Álex, mi hermano Toni... Muchos andamos fuera pero siempre mirando cuándo volver».