Las dos playas caninas en Ares y Cabanas ya atraen a visitantes de toda Galicia

Bea Abelairas
Bea abelairas FERROL / LA VOZ

CABANAS

CESAR TOIMIL

Las oficinas de turismo de ambos municipios reciben muchas consultas y los alcaldes destacan la ausencia de incidentes

08 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Si los coches aún llevasen indicativo de la provincia llamarían la atención la variedad de letras que se pueden encontrar en arenales de Cabanas y Ares, los únicos de la comarca (y casi de la provincia) en los que está permitido pasar la jornada con perros. En Cabanas cualquier fin de semana se pueden ver las mismas caras, como una joven que se baña una y otra vez con su pequeño teckel alojado sobre una tabla, muchos caniches, perros de agua o tres border collies entusiasmados con la expectativa del chapuzón, pero también muchas nuevas visitas. Esos son los canes que suelen ocupar la esquina del arenal que está más cercano a Pontedeume y donde un cartel del Concello indica la delimitación de la playa canina y las obligaciones de los dueños.

CESAR TOIMIL

Sin embargo, bajo la sombra del pinar también se encuentra a un ejemplar de rottweiler enorme y al que sus propietarios, originarios de Argentina, califican como un buenazo. Aseguran que recorren Galicia y el reclamo de la playa para perros les hizo desviarse en Cabanas. «Nos vamos a quedar varios días, porque esto es un paraíso, normalmente las playas para perros son los peores rincones, pero aquí hay sombra, buenos chiringuitos para comer y el agua está divina», explica la propietaria del can mientras este duerme al lado de la tumbona.

El teniente de alcalde de Cabanas (que también es responsable del área de Turismo) es Iago Varela y asegura que la oficina de Turismo recibe muchas llamadas cada semana de personas de otras zonas de España preguntando por este espacio: «Incluso se acercaron dúas publicacións especializadas para facer vídeos da zona e notamos que están tendo moita repercusión á hora de atraer visitantes». Varela asegura que han acotado 150 metros de los 1.300 que mide el arenal de A Magdalena y que han instalado dispensadores de bolsas para que la presencia de perros no ensucie ni el pinar, ni la arena. «Estamos notando un gran civismo entre a xente que visita a zoa co seu can, teñen moito coidado de recoller os excrementos e deixar todo coidado», asegura el teniente de alcalde que garantiza que la playa canina continuará abierta los próximos veranos. «Damos resposta a unha demanda dos veciños e está sendo un reclamo turístico para Cabanas», resalta.